
SARAMORI
No nos debe sorprender que se comente, que las enseñanzas del Buda son como un diamante, cuya naturaleza no cambia, sin embargo refleja el color del piso sobre el cual se encuentra. De esta forma sus enseñanzas se adaptaron a las condiciones culturales en los distintos países sin perder su esencia. En primer lugar las enseñanzas se transmitieron por 1500 años en India y después 1000 años en el Tibet. Hoy en día lo ilimitado de la visión y métodos se ven con más claridad que antes en las personas independientes y con buena educación de Occidente.
Se ha señalado, que cuando el budismo tibetano llegó a occidente, primariamente resultó atractivo para personas librepensadoras, activas. Así fue que surgió una nueva manera de practicar budismo que estaba caracterizada por la amistad y el idealismo y que se conoce al día de hoy como laica. Así centros de practicantes empezaron a emerger. En estos lugares las personas viven juntas o lo más cercanamente posible y hacen que el budismo sea accesible para otros, sin sacrificar el trabajo o la familia. Madurados a través de las reglas de la democracia y la transparencia, con educación, pensamiento crítico y acceso a internet, las personas laicas pueden recibir y aplicar conocimiento budista de primera clase. Al aplicar estas enseñanzas también demostraron cómo las enseñanzas son relevantes en nuestra vida. La posibilidad de introducir otros a la meditación trae gozo y propósito.
No se puede negar, que el Budismo nos lega interesantes enseñanzas, es pecialmente para quienes estamos en Occidente, en donde nuestras creencias, costumbres, principios son muy distintas a la que Oriente nos lega, no obstante, cuando decidimos a incursionar en lo que Oriente nos lega nos encontramos con verdaderas joyas espirituales que nos ayudan a creceer, a comprender la realidad de nuestra vida y tránsito por este plano.
Se ha dicho que Cuando los estudiantes vieron al Buda no como un dios, o una persona, o una fuerza eterna, sino que confiaron en que era un espejo de su propia mente. Entonces el Buda enseñó el Camino del Diamante y el Mahamudra. Despertando las cualidades de sus estudiantes con su poder e intuición de la realidad. Empleó incontables medios hábiles para ayudarlos a que se desarrollaran completamente. En esencia, este camino tiene tres enfoques: la devoción, los métodos y la penetración en la realidad. La mente se reconoce a sí misma por medio de su poder de identificación, su energía o su capacidad de darse cuenta. Si nuestro maestro es confiable, la meditación más
practicada en Occidente hoy en día, el Guru-Yoga, es la forma de contacto más directa con la iluminación. .
La meditación del Guru-Yoga es el atajo más rápido hacia la iluminación para aquellos que pueden utilizarla. Nos permite incluirla hasta en las situaciones más cotidianas para poder reconocer la naturaleza perfecta del aquí y ahora. Activa todas las cualidades del estudiante. budismo-camino-del-diamante.es nos señala que dondequiera que haya algún grado de devoción, el Guru-Yoga es la primera elección significativa que el practicante debe hacer. Su base es la confianza en que las cosas son en esencia puras. No necesitamos morir para estar en una Tierra Pura ni ir a otro lugar para ver a los Budas. Lo único que necesitamos hacer es eliminar nuestros propios velos. Sin embargo, no todos encuentran que este camino es el adecuado para ellos. El Buda despertó las cualidades inherentes a los sistemas energéticos de los seres. Emanando externamente Budas individuales masculinos o femeninos. También transformando su propio cuerpo en forma de luces en unión, dio acceso a sus alumnos a una verdadera retroalimentación iluminada. Entonces, dependiendo de sus deseos y habilidades, éstos podían meditar en las manifestaciones pacíficas o protectoras del desdoblamiento pleno de la mente que fueran más adecuadas para ellos y provocar así los tan deseados cambios que transcienden el nivel realmente personal. Los mantras correspondientes enlazaban sus vibraciones con los aspectos del Buda, trayendo cualidades liberadoras a su habla. Por medio de la fase de fusión con los Budas y de permanecer en esa consciencia sin centro ni contorno, les daba a sus vidas una claridad para la que no necesitaban hacer esfuerzos. El reconocimiento de que el espacio y el gozo son inseparables, debe posteriormente desarrollarse en la experiencia duradera del Mahamudra, siempre presente en todo lugar y en toda situación.
La misma meta se obtiene a través del camino de la penetración en la realidad última de las cosas. Dado que no tiene como requisito previo que se lleven a cabo largos retiros, ni exige condiciones físicas extremas como las que necesitan las prácticas de los otros niveles de enseñanzas del Buda; es el enfoque más adecuado para el mundo moderno, pero también, el que más tiempo toma para producir resultados. Después de que la mente se aquieta al dirigir toda nuestra atención hacia la respiración, hacia un objeto ordinario exterior o hacia la figura de un Buda, entonces la intuición y la penetración en la realidad surgen naturalmente y siguen desarrollándose. A este espacio-consciencia que se desarrolla en el camino de la penetración, también le siguen los cuatro niveles del Mahamudra. La mejor forma de reconocer la mente en la vida diaria, es por medio de la identificación con un lama compasivo que esté más allá del miedo. Si podemos fusionarnos con la mente-espacio de nuestro maestro, hasta desarrollar todas sus cualidades inherentes, esto traerá como resultado un crecimiento asombroso. Cuando el Budacompartió el Mahamudra y el Camino del Diamante, fue tan directo, que no hubo lugar para dudas. Tanto en su intercambio práctico como por medio de sus más altas enseñanzas sobre la visión, y en las iniciaciones formales, impartió a sus estudiantes la experiencia ilimitada de que el sujeto, el objeto y la acción son interdependientes y básicamente unificados. A partir de entonces, esta transmisión ha liberado a incontables seres. Los procesos mentales se dan sin esfuerzo y relajadamente. No hay otra alternativa que ser feliz y nos sentimos en casa en cualquier situación. Después de que se nos introduce a esta sabiduría sin principio ni fin, el proceso autoliberador de la mente despierta y elimina todos los obstáculos hasta que alcanzamos la meta.
El linaje Karma Kagyu es una de las más grandes escuelas budistas de Tíbet. Es un linaje de transmisión directa entre maestro y discípulo, que ha conservado métodos de meditación que pueden llevar a la experiencia directa de la naturaleza de la mente. Los métodos Karma Kagyu fueron dados por el Buda histórico Sakyamuni a sus estudiantes más cercanos
Definitivamente, este camino parte del gran camino (mahayana). sobre la base de la mente iluminada, la meta, la iluminación completa, se convierte en el camino por medio de métodos profundos y rápidos. Puede ser practicado sólo con el enfoque de considerarlo todo como básicamente puro.

El día 17 de mayo de 2008 Lama Ole dará una conferencia en Barcelona en el Auditorio Illa Winterthur a las 19.30 - Más información en www.budismo-barcelona.org
Para el máximo benenficio de todos los seres,
sangha Barcelona