

SARAMORI
Hay muchas personas que manifiestan una aerofobia a la hora de tomar un avión y ello le origina grandes transtornos, estrés, ansiedad, aspectos que pueden llegarse a vencer si uno se lo propone, se le de la orientación correcta y hace que la persona cambie su actitud
Al respecto se ha dicho, que puede tener varias causas:
1. Haber pasado por una experiencia traumática directa, haber escuchado el relato (o imagen visual) de una mala experiencia de otra persona.
2. Si el individuo padece de claustrofobia, es casi con seguridad que desarrollará aerofobia, dadas las características de encierro que se susciten dentro de la aeronave, y la imposibilidad de escapar durante el vuelo.
3. Si la persona sufre de algún trastorno de ansiedad, como trastorno de pánico, es posible que evite abordar una aeronave por temor a padecer una crisis de pánico y no poder escapar.
4. Por último, si el individuo padece de otro trastorno de ansiedad llamado trastorno por ansiedad generalizada que consiste en una preocupación excesiva por situaciones cotidianas de la vida y la anticipación catastrófica por eventos futuros seguramente tendrá altos niveles de temor a viajar en avión con miedo a la caída del mismo, entre otras posibles consecuencias imaginadas.
euroresidentes. com agrega, que hay personas que desde el principio tienen verdadero pavor a subir a un avión y volar. Una mezcla de intensa claustrofobia, angustia y ansiedad que hace imprescindible la labor de un especialista para lograr vencer el miedo al avión. Son problemas, de raíces complejas, que se exteriorizan y proyectan a través del miedo a volar. Hay excelentes especialistas y magníficos cursos. El miedo a volar, por lo general, y salvo casos extremos, es perfectamente superable. Una gran mayoría de personas tiene un miedo "irracional" al avión provocado por múltiples causas.
Algunas razones alegadas por viajeros:
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Se recuerdan accidentes mortales de aviones vistos en TV u otros medios.
- Otros sienten vulnerabilidad al sentirse entre las nubes.
- No entienden la tecnología y funcionamiento del avión y les preocupa cualquier alteración o ruido, turbulencias, el aterrizaje, el despegue, maniobras...
- Les preocupa la carencia de control sobre el aparato en manos de un piloto que podría cometer un fallo humano.
Se proporcionan algunos consejos e ideas para
perder el miedo a volar:
1. Piense que los pilotos son profesionales extraordinariamente bien preparados, con una forma física y psíquica excelente. Solo suben a pilotar aviones en las mejores condiciones, incluso la garantía de que estas se cumplen puede conllevar retrasos en la salida del avión (ejemplo necesidad de descansar). En general, todo el personal de a bordo son profesionales con muy alta cualificación en el desempeño de sus funciones.
2. El avión es un medio de transporte muy seguro. La tecnología actual es muy potente en todas las vertientes que refuerzan la seguridad del vuelo y de los pasajeros. Como es conocido hay muchísimos más accidentes de coches que de aviones. Es difícil cometer errores en el espacio aéreo mucho más descongestionado que las autopistas terrestres, donde multitud de "pilotos" de vehículos (coches, autobuses, camiones, motos... ) no alcanzan tan alta cualificación como la que se le exige a los pilotos.
3. Compartir el miedo. Si está por alguna razón llega a estar atemorizado dentro del avión, quizás sea un buen consejo compartirlo con una azafata o el sobrecargo. Seguro que ellos podrán hacer algo por usted para que se sienta más confortable. No tenga miedo a preguntar o pedir cualquier cosa.
4. Recursos de seguridad en casos extremos. Piense que hay muchos recursos de seguridad y salvamento en el avión. Generalmente, hasta su asiento puede utilizarse en caso de emergencia como flotador. Hay máscaras de oxígeno, puertas y plataformas preparadas para casos extremos.
5. Respiración y Relajación. Si está atemorizado cuando vuela o aterriza, no mire por la ventanilla del avión. Quizás se sienta peor. Hay una bolsa en el caso de que la necesite si siente angustia o mareo. Trate de respirar profundamente. Una buena idea es practicar y controlar la respiración. Especialmente la respiración abdominal. Trate también de practicar algunas técnicas de relajación. Si lo prefiere, entable algún tipo de conversación con el pasajero del asiento de al lado o la azafata.
6. Compañía. Si puede, trate de volar acompañado, con alguien con quien confía o ama. En estas circunstancias generalmente se reduce el miedo a volar de forma muy sustancial. Coja su mano en le despegue, al aterrizar o cuando se produzcan turbulencias.
7. Rutinas agradables. Una forma de combatir el miedo es volar frecuentemente e intentar diseñar un poco nuestras propias rutinas hasta que nos acostumbremos mejor al avión:
- Deje todos sus miedos y preocupaciones fuera del avión.
- No tome estimulantes antes de subir (café, etc.)
- Solicitar una reserva de asiento de pasillo con antelación.
- Saludar amablemente a la tripulación, gastar alguna broma con ellos.
- Ponerse ropas muy cómodas
- Llevarse revistas o libros muy entretenidos. Escuche música, vea la película, escriba cartas...
- Intente hablar un poco con otros pasajeros.
- Esfuerce en pensar positivamente.
- Cocentrarse en la respiración abdominal y hacer sencillos ejercicios de relajación de los pies, muslos, manos, brazos, cuello, cabeza...
- Esfuércese en ser simpático, ayuda al cerebro a desechar pensamientos negativos.
- Tome líquidos y bebidas que le apetezcan.
- Bromee con las azafatas y tripulación sobre sus miedos, las turbulencias, etc.
- Cuente estos consejos a los que tengan miedo, contándolos en voz alta perderá su propio miedo.
- Sentido del humor.

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