SARAMORI
¿Qué hay detrás del fofenismo? ¿ En qué consiste? ¿ Cómo nos beneficia el saberlo manejar? serían preguntas que ustedes se hacen cuando leen sobre este tópico.Lo cierto que quienes lo han creado, lo han hecho con el fin de saber utilizar nuestra enegía interior en pro de su mejor utilización y al mismo tiempo explicar algunos hechos que se manifiestan en esta dimensión y muchos los consideramos trascedentales.
A manera de información, para aquellos que están interesados en sondear en lo aparentemente paranormal, se da esta información legada por quienes se han adentrado en su investigación, Le corresponde a cada uno determinar su alcance, veracidad, repercusiones.
Se dice, que el Fosfenismo es un método que utiliza un conjunto de técnicas para provocar una gran expansión mental psicológica y sutil. Fosfenismo es convertir la energía luminosa en energía mental. El Doctor Francis Lefebure es el creador del Fosfenismo.
Hay algunas experiencias que tratan de dar explicación de la relevancia del fofenismo, por ejemplo, se comenta que todo el mundo, en Francia, ha oído hablar de Minou Drouet, la niña prodigio, cuyas poesías sorprendieron al mundo entero cuando sólo tenía doce años y fue tan famosa que, cuando iba a una ciudad de provincias, la multitud se agolpaba como si se tratara de un jefe de estado. Todos sus biógrafos están de acuerdo en que, mientras estuvo en el orfelinato, más bien parecía ligeramente retrasada. Su madre adoptiva la llevó a una casa situada al lado del mar y, en lugar de mandarla a la escuela, le dejó hacer lo que quisiera. Hemos sabido por su madre que tenía la costumbre de mirar el reflejo del sol en el agua durante dos horas todos los días, a la vez que balanceaba suavemente la cabeza de derecha a izquierda. Tras algunos años de realizar este juego solitario se percataron de que era un genio.

Mirando fijamente el reflejo del sol en el agua, mezcló sus fantasías de niña con los fosfenos debidos a la agitación de dicho reflejo. Además, se ha dicho, que el balanceo con un ritmo pendular de dos segundos es el ritmo natural de los fosfenos. El Fosfenismo a través del espejo acuático la arrastró hacia este ritmo, pues el movimiento pendular y el de la ola son de la misma naturaleza, es decir, sinusoidales. Las experiencias de audición de un sonido alternativamente por el oído derecho y el izquierdo, mediante un aparato llamado Alternófono, http://www.fitnessmental.com han demostrado que estas estimulaciones alternativas son muy beneficiosas para el funcionamiento del cerebro.

Producen una atención muy intensa, agudizan la sensibilidad artística y también hacen emerger el pensamiento en una forma polarizada, lo cual favorece la versificación. Como la «mezcla fosfénica», la audición alternativa aumenta simultáneamente la calidad y la cantidad de ideación. La acción de la mezcla y de la audición alternativa pertenecen, por lo tanto, a la misma categoría de fenómenos, y por ello hemos identificado en el cerebro lo que llamamos la «función ritmofosfénica».

El instinto de Minou la guió hacia los fosfenos debido a la reflexión del sol sobre la onda móvil. A su vez, el poder rítmico siempre latente en el fosfeno, pero que sólo espera la ocasión para manifestarse, despertó otro instinto igualmente susceptible de hacer emerger una inteligencia mucho más viva, el efecto estimulante del balanceo de la cabeza sobre las facultades superiores del cerebro. Minou Drouet, a esta edad, no sólo era una poetisa genial. Su madre nos dijo que a veces preveía con exactitud una visita o un fallecimiento y, por lo tanto, poseía una cierta videncia en esa época. Estamos ante otro caso de niño que ha desarrollado esta facultad utilizando instintivamente la «mezcla fosfénica».

En fofenismo.com y en el newsletter de fofenismo se comenta de que hay variedad de fosfenos que se pueden percibir claramente en la oscuridad. Si cerramos los ojos y observamos el caos visual, uno percibe que no se está en total oscuridad, contrariamente a lo que podría creerse, sino que se pueden observar ciertas manchas luminosas coloreadas.

Es lo que llamamos «caos visual» que está constituido por fosfenos provocados por la actividad cerebral, percepción visual de los intercambios interhemisféricos. Cuando se observan los detalles del «caos visual», nos damos cuenta que progresivamente se van perfilando y precisando y que se vuelven cada vez más luminosos y coloreados, apareciendo movimientos y formas cada vez más numerosas. Después de densificar de esta manera el «caos visual», lo podemos percibir igualmente con los ojos abiertos, es lo que algunos denominan como visiones del «aura» describiendo colores y movimientos que no son más que los ritmos de su propio «caos visual». Esta percepción de diversas variedades de fosfenos y las experiencias que producen está al alcance de todo el mundo.

En el libro Místicos y Magos del Tíbet Alexandra David-Neel describe los diferentes tipos de reclusiones que practican los religiosos:

Meditar en las tinieblas es una práctica conocida en la India y en la mayor parte de los países budistas. Los birmanos construyeron a ese propósito unas cámaras especiales, de los que he visto diferentes modelos en mi estancia en los montes de Saghain, pero los religiosos sólo permanecen en ellas unos pocas horas.

Por el contrario, en el Tíbet existen personas que pasan muchos años en las tinieblas e incluso se encierran para siempre en esa especie de tumbas.

Es muy evidente que en esas condiciones de total oscuridad el lama obtiene un «caos visual» permanente e impresionante lo que demuestra la importancia que los tibetanos dan a esta técnica.

Pero a partir del momento en que se conocen los principios fisiológicos que rigen las técnicas iniciáticas, no hace falta practicar un ascetismo tan riguroso.

El «caos visual» es, después de los fosfenos, unas de las energías sutiles más fácilmente perceptibles y observables, y da acceso a fenómenos muy interesantes. Esta técnica es comúnmente utilizada para provocar la videncia y el fenómeno del desdoblamiento.

La técnica consiste en observar los detalles de una luminosidad totalmente subjetiva y en su acepción filosófica, en ir hacia la luz. Es el inicio de todas las tradiciones iniciáticas verdaderas junto con la práctica de la observación de fuentes luminosas directas o indirectas que es universal. De esta manera comprendemos mejor cuando los antepasados decían: la luz es fuente de conocimiento.