
SARAMORI
Los grandes maestros de la música en su tiempo nos legaron además de sus grandes obras, que todavía permanecen enm el presente hechos, que no dejan de ser tomados en cuenta porquienes le interesó esa época maravillosa.
Entre esas curiosidades están:
- Durante los siglos XIV y XV la música había alcanzado un complejidad polífonica enorme. El Concilio de Trento insiste en que la complicación contrapuntística del estilo flamenco apenas deja entender a los oyentes el texto de los que se cantaba, centrada como estaba toda la atención del compositor en resolver los problemas técnicos. Como reacción, sólo se admitirá aquella música religiosa que sirva, más que para halagar los sentidos, para realizar el significado devoto de los textos que se canten, y que las palabras sean claramente percibidas. Esto lo lleva a cabo Palestrina (1525-1594), maestro de capilla de San Pedro de Roma. Su reforma consiste en sustituir los alardes de complicación que había alcanzado la polifonía en manos de la escuela flamenca por una construcción sobria y de contrapunto sencillo, con voces melódicas de gran elegancia que canten los textos nítidamente. Este compositor es el más representativo del Renacimiento Musical.
- W.A. Mozart es el niño prodigio musical por excelencia. Nació el 27 de enero de 1.756 en Salzburgo. Fue bautizado con el nombre de Johannes Chrysostomus Wolfgangus Theophilus (este último nombre es sinónimo de Amadeus). Con trece años, durante un viaje a Nápoles con su padre, pararon en Roma y allí escuchó el Miserere de Allegri en la Capilla Sixtina. Esta obra sólo podía ser ejecutada allí y estaba prohibido copiarla o reproducirla bajo pena de excomunión. Mozart fue capaz de transcribirla de memoria en una sola audición, un auténtico prodigio, escribiendola después al llegar a sus alojamientos. Esto nos da una idea de su procedimiento de composición. Se ha dicho que era capaz de escribir música en medio de una partida de bolos o de billar. Pero en realidad sólo estaba pasando al papel lo que ya estaba perfectamente terminado y organizado en su cabeza. Sus manuscritos son tan limpios que nadie podría imaginarse que son la primera y una copia de la obra. Qué diferencia con los originales de Beethoven, llenos de borrones e incluso de trozos de papel cortados y vueltos a pegar con las notas correctas. Los que podríamos considerar como los tres grandes genios de toda la historia de la música, Bach, Mozart y Beethoven fueron tres personalidades totalmente distintas pero, para el oyente, complementarias y se podría decir que necesarias. Podemos estar durante horas escuchando el prodigioso dominio del contrapunto Bachiano y sus incesantemente modulantes melodías pero en algún momento necesitamos pasar a la sencillez (?) y frescura de Mozart, de la cual también nos "cansamos" en favor de la fuerza arrolladora del temperamento dramático de Beethoven.
- Bach era un gran admirador de George Frederich Haendel. Pasaba horas enteras copiando sus partituras. En Leipzig dirigió la ejecución de la cantata de Haendel sobre la Pasión de Nuestro Señor. Ambos habían nacido en Sajonia y en el mismo año. Johann tenía la sensación de que fuera de la música existía un lazo entre ellos e intentó en varias ocasiones encontrarse con Haendel, aunque jamás fue posible. En cierta ocasión se desplazó desde Cöethen hasta Halle pero llegó al anochecer, cuando Haendel ya había partido. Lo mismo ocurrió un par de veces más. Haendel era un músico suficientemente grande para reconocer la importancia de las obras de Sebastian, aunque la fama de éste quedaba limitada a Alemania, mientras que su nombre sonaba hasta en Italia e Inglaterra. Pero es que Haendel buscaba al público, viajaba mucho y ganó gran cantidad de dinero, mientras que Sebastian huía del ruido y del mundo y se dedicaba al trabajo tranquilo y silencioso en el seno de la familia.
- El "Concierto para Orquesta", obra compuesta por Bela Bartok en 1.944 y estrenada en diciembre de ese mismo año se ha estado ejecutando y grabando erróneamente durante casi cuarenta años. Concretamente, el error estaba en la velocidad del segundo tiempo "Giuocco delle coppie".
En 1.981, durante los ensayos para la grabación de esta obra y de la Suite de Danzas del mismo compositor (DECCA 9-40002), el recientemente fallecido Sir Georg Solti, ya había observado que el tempo indicado en la partitura, negra=74 era excesivamente lento pero él siempre ha sido muy escrupuloso en cuanto los tempi, sobre todo de B. Bartok, al que conoció muy directamente.Durante una pausa en los ensayos el intrumentista que tocaba el tambor se acercó al director y le dijo: "Maestro, mi parte indica 94 la negra". "¿Cómo, debe ser un error. Ninguna otra partitura indica esa velocidad". La única forma de comprobarlo era consultar el original. Solti logró una copia del manuscrito, por cortesía de la Library Of Congress de Washington. Con sorpresa pudo ver que no sólo viene la indicación de negra = 94 sino que se trata de un Allegro Scherzando en lugar del Allegretto Scherzando que figura en la partitura editada(Como aclaración diremos que todos los términos italianos que indican la velocidad de ejecución terminados en 'etto' son más lentos que sus correspondientes sin esta terminación). Además, Bartok había escrito en la cabecera "Presentando le coppie" (Presentando los pares de instrumentos) y no Guiocco delle copie (El juego de las parejas". Estas 20 pulsaciones por minuto de más cambian totalmente el caracter de la obra. - En 1.926 Igor Stravinsky escucha a su hijo de 10 años, Soulima, una pieza para piano de R. Schumann. Cuando termina la interpretación le dice: "tu profesor no sabe nada de Schumann. El debería enseñarte a tocar mis piezas. Yo te enseñaré a tocar a Schumann....". Esta anécdota continúa cuando compone duetos para piano para poder tocar con su hijo.
- El entorno de trabajo de Stravinsky nos da idea de su genio. Trabajaba de nueve a doce todos los días de la semana. Su estudio estaba organizado rigurosamente: pianos, un escritorio con retratos de familia de de N. Rimsky-Korsakov, una mesa de trabajo con montones de papeles, plumas, tinteros, gomas de borrar, tijeras, un cronómetro, pegamento... y un diván para la siesta de la tarde. Es bien conocida su naturaleza hipocondríaca. No podía dormir sin una luz encendida fuera de su dormitorio ni trabajar si pensaba que alguien le estaba oyendo tocar. Se ponía tan nervioso al actuar en público que una vez se olvidó de las notas de su propia composición.Iba al médico en cada ciudad que visitaba y tomaba incesantemente pastillas qu él mismo se recetaba. En 1.934, poco después de que su hijo mayor, Theodore, tuviera que ser operado de apendicitis, Stravinsky se hizo extirpar su propio apéndice sano "como precaución". Y a continuación ordenó que hicieran lo mismo a sus otros tres hijos.
- En la Pequeña Crónica de Ana Magdalena Bach hay una simpática anécdota referente a las enormes dotes de improvisación y lectura a primera vista de Johann Sebastian. El gran maestro había dado a entender en muchas ocasiones que todo buen músico debe interpretar a primera vista cualquier clase de música. Su colega de Weimar, el organista municipal Sr. Walther, meditaba la forma de tenderle una trampa, para después reirse los dos de la broma. Sebastián almorzaba algunas veces en casa de Walther y, una de ellas, mientras esperaban que les sirvieran la comida, Sebastian se dirigió al clave, vio allí una partitura y, naturalmente, se puso a descifrarla. Pero no había avanzado mucho cuando llegó a ciertas notas que le hicieron tropezar y, muy sorprendido (pues no estaba acostumbrado a tropezar ante ninguna música, por complicada que fuese), repitió la pieza desde el principio y tuvo que detenerse en el mismo punto. En alquel momento, el Sr. Walther, que había estado escuchando tras la puerta entreabierta, no pudo contener la risa. Sebastian se levantó de un salto y dijo, un poco avergonzado: "Aún no ha nacido el hombre capaz de tocarlo todo a primera vista. Este pasaje es imposible". En años posteriores contaba con frecuencia esta anécdota, para animar a discípulos tímidos.
- La generosidad de Johann Sebastian Bach para con los otros músicos era sobradamente conocida. En cierta ocasión, estando en Erfurt, oyó hablar mal de J.L. Marchand, y contuvo las críticas con estas palabras: "Os voy a enseñar lo hermosas que son sus suites para clave, que tanto despreciáis". Se sentó al clavicordio y supo elegirlas y tocarlas con tanta delicadeza, que parecieron muy superiores a lo que realmente eran
- Muzzio Clementi fue uno de los más famosos maestros de su tiempo. Field, Cramer, fueron discícupos suyos. Beethoven lo tuvo en gran estima como compositor de sonatas para piano. Incluso prescribía sus obras a su sobrino para la práctica diaria. En cambio, Mozart despreciaba como ejecutante y compositor a Clementi. Fue un pianista prodigio en Inglaterra, donde llegó con 14 años. Próximo a los 60 años abandonó la actuación pública y se dedico a la fabricación de pianos, también con gran éxito.
- Nadie duda de que Lucciano Pavarotti es uno de los grandes tenores del siglo XX pero pocos conocían hasta hace poco tiempo (1.997) que !no sabe música!. Así como suena. Es incapaz de leer una partitura. "Ya soy demasiado viejo para aprender...", dijo en una entrevista, con su inseparable pañuelo blanco. Y cómo lo hace, preguntaréis. Pues tiene establecido un sistema de símbolos y líneas de colores ascendentes y descendentes que indican la evolución de la melodía, que le sirve como recordatorio a la hora de interpretar. Algo así como la notación pneumática del gregoriano
- **fuente: fortunecity.com

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