Nehru y Gandhi

biografíyvida.com.com nos agrega en estas notas, que varias veces en su vida Gandhi recurrió a los ayunos como medio de presión contra el poder, como forma de lucha espectacular y dramática para detener la violencia o llamar la atención de las masas. La falta de humanidad del sistema de castas, que condenaba a los parias a la absoluta indigencia y ostracismo, hizo que Gandhi convirtiera la abolición de la intocabilidad en una meta fundamental de sus esfuerzos. Y desde la prisión de Yervada, donde había sido confinado nuevamente, realizó un «ayuno hasta la muerte» en contra de la celebración de elecciones separadas de hindúes y parias. Ello obligó a todos los líderes políticos a acudir junto a su lecho de prisionero para firmar un pacto con el consentimiento inglés. La labor de «pedagogía popular» para curar a la sociedad hindú de sus llagas no terminó aquí. Distanciado del Congreso ante la decepción que le provocaban las maniobras de los políticos, se dedicó a visitar pueblos lejanos, insistiendo en la educación popular, en la prohibición del alcohol, en la liberación espiritual del hombre.

El estallido de la Segunda Guerra Mundial fue el motivo de que Gandhi, una vez más, retornara al primer plano político. Su oposición al conflicto bélico era absoluta y no compartía la opinión de Nehru y otros líderes del Congreso, proclives a apoyar la lucha contra el fascismo. Pero la decisión del virrey de incorporar el subcontinente a los preparativos bélicos de Gran Bretaña sin consultar con los políticos locales, clarificó las aguas, provocando la dimisión en masa de los ministros pertenecientes al Congreso. Tras la toma de Rangún por los japoneses, Gandhi exigió la completa independencia de la India, para que el país pudiera escoger libremente sus decisiones. Al día siguiente, el 9 de agosto de 1942, era arrestado junto a otros miembros del Congreso, lo que produjo una sublevación en masa de los nativos, seguida por una serie de revueltas violentas en todo el territorio indio. Ésta fue la última prisión del Mahatma y quizá la más dolorosa, porque desde su presidio en Poona se enteró de la muerte de su mujer, Kasturbai. Era ya un anciano frágil y debilitado cuando salió en libertad en el año 1944.

Finalizada la guerra, y tras la subida al poder de los laboristas en Inglaterra, Gandhi desempeñó un rol fundamental en las negociaciones que llevaron a la liberación. Sin embargo, su postura opuesta a la partición del subcontinente nada pudo contra la determinación del líder de la Liga Musulmana, Jinnah, defensor de la separación del Pakistán. Dolido por lo que consideró una traición, en 1946 el Mahatma vio con horror cómo los antiguos fantasmas indios resurgían durante la celebración del Nombramiento de Nehru como primer jefe de gobierno, que fue pretexto de violentos disturbios motivados por la pugna entre hindúes y musulmanes.

Gandhi se trasladó a Noakhali, donde habían comenzado los enfrentamientos, y caminó de pueblo en pueblo, descalzo, tratando de detener las masacres que acompañaron a la partición en Bengala, Calcuta, Bihar, Cachemira y Delhi. Pero sus esfuerzos sólo sirvieron para acrecentar el odio que sentían por él los fanáticos extremistas de ambos pueblos: los hindúes atentaron contra su vida en Calcuta y los musulmanes hicieron lo propio en Noakhali. Durante sus últimos días en Delhi llevó a cabo un ayuno para reconciliar a las dos comunidades, lo cual afectó gravemente su salud. Aun así, apareció de nuevo ante el público unos días antes de su muerte.

El 30 de enero de 1948, cuando al anochecer se dirigía a la plegaria comunitaria, fue alcanzado por las balas de un joven hindú. Tal como lo había predicho a su nieta, murió como un verdadero Mahatma, con la palabra Rama ('Dios') en sus labios. Como dijo Einstein, «quizá las generaciones venideras duden alguna vez de que un hombre semejante fuese una realidad de carne y hueso en este mundo».

El 30 de enero de 1948 cuando Gandhi se dirigía a una reunión para rezar, fue asesinado en Birla House, Nueva Delhi por Nathuram Godse, un radical hindú aparentemente relacionado con grupos ultra derechistas de la India, como era el partido Hindú Hahasabha, quienes le acusaban de debilitar al nuevo gobierno en su insistencia que le fuera pagado a Pakistán el dinero prometido. Godsed y su co-conspirador Narayan Apte fueron juzgados y condenados a muerte. Su ejecución se realizó el 15 de noviembre de 1949. Sin embargo, el que se considera como instigador del asesinato, el presidente del partido Hahasabha, Vinayak Damodar Savarkar, quedó libre sin cargo alguno por falta de pruebas.
Una prueba de la lucha de Gandhi y su búsqueda de Dios está en sus últimas palabras antes de morir exclamó:Hey, RamaEsto se interpreta como un signo de su espiritualidad, así como su idealismo en la búsqueda de la paz en su país. Estas palabras están escritas en su monumento en Nueva Delhi.
Wikipedia señala algunas críticas a ghandi,ysobe ello cita: quevarios historiadores han criticado la posición de Gandhi en cuanto al surgimiento de Hitler y Mussolini, incluyendo su declaración de que los judíos ganarían el amor de Dios al ir voluntariamente hacia sus muertes.
Su oposición a la violencia llegó a extremos cuando en 1940 después de la invasión de los Nazis de las Islas del Canal de la Mancha, mandó un mensaje al pueblo británico indicando:

  • Dejen las armas, por cuanto éstas no van a servir para salvarles a ustedes ni a la humanidad. Deben invitar a Hitler y Mussolini a que tomen todo lo que quieran de sus países. Si quieren ocupar sus casas, vayánse de ellas. Si no les permiten salir sacrifíquense a ellos, pero siempre rehúsen rendirles obediencia.

Otros historiadores fueron más allá y atacaron a Gandhi de hipócrita, debido a lo que percibían como inconsistencia entre su posición de no violencia y un supuesto maltrato a las mujeres y también supuestas declaraciones racistas contra los africanos en su estadía en Sudáfrica.
Las críticas se extienden hasta el comité del Premio Nobel, donde el asesor del comité, el profesor Jacob Worm-Müller, escribió un informe en el cual expresa su comprensión en la admiración hacia la persona de Gandhi: "Es, indudablemente, una persona buena, noble y ascética - un hombre prominente merecidamente honrado y amado por las masas en India". Mas el informe continúa en la consideración de Gandhi como político y representante del pueblo: "... presenta violentos cambios en sus políticas, que difícilmente pueden ser explicadas por sus seguidores. (...) Es un luchador por la libertad y un dictador, un idealista y un nacionalista. Es frecuentemente un "Cristo", pero entonces, de pronto, se convierte en un político vulgar".
Durante el conflicto indio-pakistaní, Gandhi hizo públicas sus ideas acerca de obviar las políticas de paz y no violencia contra Pakistán en caso de hostilidades, muy en oposición a sus opiniones acerca del conflicto bélico entre Gran Bretaña y la Alemania nazi (mencionados arriba).
Posteriormente otro informe emitido por Muller indica: "Se podría decir que su bien conocida lucha por África del Sur es en beneficio de los indios residentes allí, y no los "negros", quienes viven en condiciones peores."
En septiembre 26, 1896, Gandhi se dirigió a las masas para expresar su disgusto por el trato que los ingleses daban a los indios en los siguientes términos: "La nuestra es una continua lucha en contra de la degradación infligida sobre nosotros por los europeos, quienes desean degradarnos al nivel de vulgares kaffir, cuya ocupación es cazar y su única ambición es recolectar ganado para comprar una esposa, y luego morir en indolencia (...)"

La última plegaria de Ghandi

Esta oración fue hecha en la mañana del 15 de Enero de 1948; a las 5:15 de la tarde de ese mismo día,

murió asesinado, repitiendo: ¡Hai Rama! –¡Oh, Dios

Ya te sientas fatigado o no ¡oh hombre!,

no descanses; no ceses en tu lucha solitaria,

sigue adelante y no descanses.

Caminarás por senderos confusos y enmarañados

y solo salvarás unas cuantas vidas tristes.

¡Oh hombre!, no pierdas la fe, no descanses.

Tu propia vida se agotará y anulará,

y habrá crecientes peligros en la jornada.

¡Oh hombre! soportas todas esas cargas, no descanses.

Salta sobre tus dificultades

aunque sean más altas que montañas,

y aunque más allá solo haya campos secos y desnudos.

¡Oh hombre!, no descanses hasta llegar a esos campos.

El mundo se oscurecerá y tú verterás luz sobre él

y disiparas las tinieblas.

¡Oh hombre!, aunque la vida se aleje de ti, no descanses.

¡Oh hombre!, no descanses;

procura descanso a los demás

(