
SARAMORI
Hay muchos sutras en las enseñanzas del budismo, no obstante a manera de ilustración para los interesados en esta corriente, estan los que nos lega las palabras expuestas por el Buda Shakyamuni que tienen absoluta autoridad.
El Maestro de Dharma Heng Shou señala , que “Los Sutras, comentarios y liturgias budistas nos revelan un camino poderoso y sagrado hacia la iluminación. Son raros, preciosos y sumamente importantes para la calidad de esta vida y de vidas futuras. Teniendo esto en cuenta, son merecedores de nuestro más sincero respeto expresado a través de reverencia espiritual y cuidado físico. Por estos motivos, en las culturas budistas tradicionales se considera irrespetuoso y productor de consecuencias kármicas negativas: ubicar las escrituras en un lugar de baja altura, leerlas estando acostado, sostenerlas con las manos sucias o pensar o hablar de ellas en términos desagradables o caprichosos. Tenemos la sincera esperanza de que el lector trate estos materiales con la mayor reverencia y procure con diligencia aprovechar el camino hacia la liberación que éstas ofrecen. También deseamos que el lector no tenga vergüenza de ofrecernos consejo cuando pudieran surgir cosas oscuras o inapropiadas en el proceso de traducción y edición.”
Tal como lo señala Sotozen-net, los sutras son colecciones de sus sermones.
“Sutra” es una palabra en sánscrito que se refería en brahmanismo a aquellas sagradas escrituras en las que toda clase de enseñanzas y reglamentos eran registrados. Esta palabra no es exclusiva del budismo y originalmente significaba “hilo” o “cuerda”.
Después de la muerte del Buda Shakyamuni, sus enseñanzas fueron transmitidas de persona a persona por sus discípulos. Sin embargo, estos discípulos, preocupados por los cambios paulatinos del contenido de sus enseñanzas, se reunieron en un consejo para recopilar, organizar y corregir los registros orales de las enseñanzas del Buda.
En este consejo, Mahakashapa (el sucesor del Buda), tuvo un papel relevante. Los sutras fueron corregidos confiando en la memoria de Ananda, que era el que poseía la mejor memoria de entre los grandes discípulos del Buda; y los preceptos, corregidos confiando en la memoria de Upali, que se decía había sido preeminente en la práctica de los mismos entre los grandes discípulos del Buda. Estos registros, fueron compilados por un gran número de los discípulos del Buda, que podían de esta manera, comprobar y verificar lo que había sido oído como las enseñanzas del Buda y dar su consentimiento.
Finalmente, se hicieron estudios y comentarios sobre los sutras y los preceptos, a lo que se denominó “sastras”. El término que se dio para englobar estas tres cosas (sutras, preceptos y sastras) es “Tripitaka”, o “tres cestas”, en otras palabras, contenedores en los que los sutras, preceptos y sastras, son almacenados.
Más tarde, la cantidad total de literatura budista se volvió tan extremadamente extensa, que por esta razón se refiere a ella como “canon budista completo”.
A manera de ejemplo esta el: Sutra del corazón de la perfección de la gran sabiduría (Hannya Shingyo)
El Sutra del corazón es una recopilación de la esencia del imponente Sutra de la Gran Sabiduría de 600 volúmenes. Con sólo 262 caracteres chinos se plantea de forma concisa el pensamiento profundo del budismo y los atributos de vasta compasión que son la base de la práctica religiosa. En Japón este sutra se canta por prácticamente todos los grupos budistas.
Formalmente conocido como el Maka Hannya Haramitta Shingyo, éste es un sutra que expone la esencia de la “Perfección de Gran Sabiduría”. Dentro de este sutra se expresa el concepto de “vacío”, enseñanza central del Sutra de la Gran Sabiduría, que se dispone de manera concisa.
La idea de vacío no significa simplemente que no hay cosas o que todo está en blanco o hueco. Más bien, esta palabra encierra el significado filosófico de que dentro de los fenómenos no hay una sustancia fija. Por lo tanto, el significado de las palabras “forma es vacío, vacío es forma” es que, las formas (todos los objetos que pueden ser vistos por el ojo) están vacías (no hay nada que no cambie eternamente) y el vacío (las cosas que cambian, aparecen y desaparecen) es forma (el mundo de los objetos)
Se dice que hay ocho traducciones diferentes de este sutra. De entre ellas, los dos mejor conocidas son las de Kumarajiva y Genjo. La traducción de Genjo es la que se convirtió en la más extendida para recitar y es ahora la versión a la que se refiere generalmente como “Sutra del Corazón de Gran Sabiduría”, el Hannya Shingyo.
Definitivamente, se recuerda, que :
-Los Sutras son las Joyas del Dharma y nosotros debemos reverenciarlos y atesorarlos; son compasivas naves para cruzar a los seres vivientes a través del mar del sufrimiento. El menor daño deberá ser reparado. Los Sutras no deben ser quemados o tirados. Hay dragones protectores y deidades en donde se colocan los Sutras. Es una gran ofensa dejar los Sutras dañados y desatendidos.
-Los Sutras budistas deben ser colocados en un nivel superior al de otros libros. Una regla general es que textos como los Sutras, el Vinaya y los Shastras deben estar en la parte más alta, seguidos por los comentarios, los textos budistas generales, conferencias de sabios o virtuosos, libros educativos y al final de todo, los libros mundanos.
-No garabateen los Sutras. Delante de los Sutras no hablen de temas mundanos, no tengan charlas frívolas ni coman mientras los leen.
-Los Sutras deben ser colocados en lugares puros, no los coloquen en lugares impuros como la cama o las sillas.
-No lleven los Sutras bajo la axila, debajo de la cintura, no los sostengan con las manos sucias ni los coloquen en el bolsillo.
-No lean los Sutras mientras están acostados. No los toquen con las manos sucias.
-No traten de soplar el polvo de los Sutras. En vez de hacer eso, quítenlo con un paño limpio.
-Mientras están estudiando los Sutras, cuando vayan a la cama o al baño, cúbranlos con una tela limpia (esto se limita a una sola persona que vive una vida pura). Además, los Sutras deben ser colocados en la cabecera.
-No está permitido ningún acto sucio en donde estén colocados los Sutras.
-No los doblen mientras los leen. No doblen la punta de la página que terminaron de leer; márquenla con una tira de papel (señalador).
-Lean los Sutras con completa concentración. Ciérrenlos cuando surjan pensamientos frívolos. Pueden volver a la lectura cuando estos se hayan disipado.(budismodrba.org)

Recomendaría a los que quieren iniciarse en la lectura de Sutras que, en vez de comenzar por los típicos del Hannya Shingyo o el Kannon Gyo, para evitar la dificultad de terminología y conceptos muy diferentes a lo acostumbrado, y para evitar el desánimo y el cansancio, se empiece por el Dhammapada, que es la esencia del budismo ( y una verdadera joya)y reconocido por todas las escuelas de esta visión de vida.
Un saludo. ( aunque no comente, te sigo )