SARAMORI
SARAMORIMuy interesante lo aportado por Manuel Toledo BBC Mundo, cuando nos proporciona la opinión de otro gan poesta, escritor, como es Vargas Llosa
Yo lo conocí señalaba Vargas LLosa a comienzos de los años 60 en París, por un amigo mío, un escritor chileno, Jorge Edwards, que estaba en ese tiempo de diplomático en Francia y que era muy amigo de Neruda. Neruda fue a París por unas semanas y, con motivo de esa visita, lo conocí en casa de Jorge Edwards. Y desde entonces fuimos, la verdad, bastante amigos. Lo vi en muchas ocasiones en París, en Chile, en Londres, cuando yo vivía en Londres, incluso pasé un fin de semana invitado por Neruda en su casa de Isla Negra, que era todo una experiencia porque las casas de Neruda eran unas creaciones tan originales, tan excéntricas, tan representativas de su personalidad, como su propia poesía. Pues al coleccionista, al coleccionista obsesivo, que coleccionaba todo. Sus casas estaban llenas de colecciones muy diversas. Desde manuscritos, incunables, primeras ediciones -tenía verdaderas maravillas en su biblioteca- hasta los barcos esos que construyen dentro de botellas, con palitos de fósforos, ciertos excéntricos. Tenía marinas, tenía caracolas, tenía mascarones de proa. Coleccionaba botellas antiguas y curiosas. Era un coleccionista compulsivo de todo y, al mismo tiempo, un hombre que tenía un olfato muy especial para los objetos curiosos, inusitados, notables. Por eso digo que sus casas eran como una construcción poética. Era un hombre cariñoso, divertido. Al mismo tiempo, como digo, rehuía las conversaciones intelectuales, procuraba tener una conversación mucho más terrestre, de anécdotas, de chismografía. Prefería lo concreto a lo abstracto. Y era muy buena persona. La verdad es que era una persona afectuosa, cariñosa. Desde luego, las diferencias políticas a veces eran muy grandes. Conmigo lo fueron. Yo no era comunista y era muy crítico de las actitudes pro-estalinistas que tuvo en una época el propio Neruda, sus poemas a Stalin y ciertas declaraciones políticas suyas, pues realmente para mí eran muy criticables. Estoy seguro que mis posiciones políticas tampoco las compartía Neruda. Y, sin embargo, eso nunca fue un obstáculo para nuestra amistad y siempre fue conmigo de una gran generosidad, y de un gran cariño. O sea, era una persona en lo privado, muy tolerante. Y era muy cariñoso, muy afectuoso con los escritores jóvenes, con los poetas jóvenes. Él fue siempre un hombre generoso, alentó y ayudó a las vocaciones jóvenes -justamente eso lo cuenta Jorge Edwards en el libro de memorias que escribió sobre Neruda- y eso yo también tuve ocasión de comprobarlo muchas veces. Comenta vargas LLosa, que la poesía de Pablo Neruda empezó siendo un placer prohibido y se convirtió en una devoción.Al respecto señala Llosa, que, cuando era un niño en Cochabamba, Bolivia, donde pasé mi infancia, mi madre tenía en su velador una edición, de tapas azules, de uno de los primeros libros de Neruda, los "Veinte poemas de amor y una canción desesperada". Y recuerdo que me había prohibido leer esos poemas que, según ella, no eran para niños, lo que desde luego los hizo más atractivos Así que el primer Neruda que leí, lo leí cuando era un niño de pantalón corto, que no entendía muy bien lo que leía. Pero, desde entonces, he sido un lector devoto de Neruda. Prácticamente, en todas las etapas de mi vida ha habido un Neruda que me seducía. De niño, el Neruda romántico, lírico, de los primeros libros. Luego, cuando era un estudiante universitario, el poeta épico y revolucionario del "Canto General", de "España en el corazón". Más tarde, cuando era yo más bien crítico de la poesía de propaganda y ataque, el Neruda que era mi poeta de cabecera era el Neruda de "Residencia en la tierra", que yo creo que es uno de los libros más importantes que se hayan escrito en la poesía de lengua española en el siglo XX. En fin, siempre fui un lector muy entusiasta, devoto, de Neruda, a quien tengo por uno de los más grandes poetas de nuestra lengua, sin ninguna duda.creo que la poesía de Neruda es una de las que han tenido mayor influencia en toda la cultura latinoamericana, yo diría de la lengua española. Por una parte, es una gran poesía, sin ninguna duda, y por otra, tuvo la virtud de llegar a un público muy grande. Neruda es uno de los grandes poetas que ha alcanzado una audiencia mayor. Probablemente sea el poeta de la lengua más leído en nuestra época. Y era un poeta para todos los gustos: para un público profano que lee rara vez y que, sin embargo, sabía de memoria los poemas románticos, los poemas líricos de Neruda, y también, al mismo tiempo, para un público mucho más exigente y riguroso porque hay también un Neruda experimental, el Neruda de la etapa surrealista, el poeta intuitivo, racional, visionario, justamente de "Residencia en la tierra", el poeta épico, el poeta comprometido con la problemática política, cívica. Creo que hay muchos Neruda, que esta obra es como un océano, y en la que todos, incluso hasta los lectores más elementales y primitivos, encuentran un atractivo. Así que la influencia de Neruda ha sido, sin ninguna duda, muy grande en todos los niveles de la cultura. Neruda posaba de poeta terrestre, concreto, sencillo. Y digo "posaba" porque nadie que no hubiera leído mucho y bien, y reflexionado mucho sobre la forma literaria, hubiera escrito como el escribiófue un gran lector de la novela del siglo XIX. Alguna vez lo oí elogiar los folletines, la literatura decimonónica de un Eugenio Sué, las sagas novelescas de un Balzac, de los escritores ingleses del XIX, de Dickens, de Walter Scott, que fueron lecturas obligatorias de varias generaciones de latinoamericanos. Él recordaba con cariño esas lecturas de juventud y también le oí hablar siempre bien y con mucho cariño de Gabriela Mistral.
MUJER NADA ME HAS DADO
Pablo Neruda
Nada me has dado y para ti mi vida
deshoja su rosal de desconsuelo,
porque ves estas cosas que yo miro,
las mismas tierras y los mismos cielos,
porque la red de nervios y de venas
que sostiene tu ser y tu belleza
se debe estremecer al beso puro
del sol, del mismo sol que a mi me besa.
Mujer, nada me has dado y sin embargo
a través de tu ser siento las cosas:
estoy alegre de mirar la tierra
en que tu corazón tiembla y reposa.
Me limitan en vano mis sentidos
-dulces flores que se abren en el viento-
porque adivino el pájaro que pasa
y que mojó de azul tu sentimiento.
Y sin embargo no me has dado nada,
no se florecen para mi tus años,
la cascada de cobre de tu risa
no apagará la sed de mis rebaños.
Hostia que no probó tu boca fina,
amador del amado que te llame,
saldré al camino con mi amor al brazo
como un vaso de miel para el que ames.
Ya ves, noche estrellada, canto y copa
en que bebes el agua que yo bebo,
vivo en tu vida, vives en mi vida,
nada me has dado y todo te lo
AUSENCIA
Pablo Neruda
Apenas te he dejado,
vas en mí, cristalina
o temblorosa,
o inquieta, herida por mí mismo
o colmada de amor, como cuando tus ojos
se cierran sobre el don de la vida
que sin cesar te entrego.
Amor mío,
nos hemos encontrado
sedientos y nos hemos
bebido toda el agua y la sangre,
nos encontramos
con hambre
y nos mordimos
como el fuego muerde,
dejándonos heridas.
Pero espérame,
guárdame tu dulzura.
Yo te daré también
una rosa.

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