SINDROME DE ASPERGE EN LOS NIÑOS AUTISTAS INTELIGENTES
SINDROME DE ASPERGE EN LOS NIÑOS AUTISTAS INTELIGENTES
SARAMORI
Ha habido mucho interés en el estudio de la conducta, comportamiento, razón, mente de los niños autistas inteligentes en los último tiempos tratando de explicar el cómo alcanzan una inteligencia fuera de lo normal
Aldo Barbero, psicólogo clínico nos recuerda, que Asperger fue un psiquiatra infantil vienés, quien a través de su trabajo con el Movimiento de
Más adelante tomará contacto con "niños altamente inteligentes con peculiaridades interesantes, con conductas tan difíciles que era imposible mantenerlos en la escuela o en sus familias". Su trastorno constituía un ejemplo de la falta de capacidad de algunos niños de formar grupos, "el disturbio no es tanto intelectual, sino que más bien se muestra en la relación del niño con otros seres humanos, en su falta de contacto". Su descripción original de estos niños con "autistichen psychopaten" enfatizaba la dificultad de estos niños para comprender la expresión emocional, y la naturaleza oscura e ininterpretable de sus propias emociones.
Desde el reporte de Asperger, los términos de psicopatía autística y Síndrome de Asperger (SA), han sido utilizados de forma indistinta, aunque el primero connota algún tipo de conducta antisocial o violencia, el segundo, más neutral parece preferible.
Este síndrome ha atraído la atención recientemente, con muchos casos reportados. El término está lejos de ser aceptado a nivel mundial, ya que permanece en la controversia. Sin embargo, existe un alto nivel de acuerdo en cuanto al síndrome de Asperger, y el hecho que comparte muchas de las características del autismo infantil, particularmente el déficit a nivel social, el cual se constituye su principal característica, y que el niño con un síndrome Asperger típico es inteligente, con un uso fluido del lenguaje pero con una utilización muy original del mismo, torpe motoramente, un seguidor persistente de intereses inusuales e idiosincráticos y aislado de otros por una forma extraña de comportarse que le impide situaciones de carácter social
Se agrega, que Asperger, independientemente de Kanner, describió un cuadro con déficit sociales como aspecto central, sin embargo, ambos usaron el término de autismo.
Las diferencias entre el síndrome de Asperger y el autismo, según Asperger son grandes. El niño con Asperger:
No muestra tanta alteración como un niño autista. Es muy inteligente. Posee habilidades especiales. Muestra una aparición de los síntomas durante el tercer año de vida. Desarrollo un habla altamente "gramática" de forma temprana, menciona además el uso novedoso de frases como "neologismos" y reversión pronominal, las cuales son típicas también en el autismo infantil.
Asperger no consideraba estar describiendo una psicosis, quizás aceptaría el término actual de Trastorno Profundo del Desarrollo, usado por el DSM-IV (Manual Diagnóstico y Estadístico de las Enfermedades Mentales, Cuarta Edición).
Claramente, el Síndrome de Asperger es una patología distinguible del autismo infantil, pero ¿es una variante de esta patología?. Esta pregunta presupone otras: ¿puede la inteligencia en estos niños dar cuenta de la diferencia entre autismo y SA?, ¿Son similares en tipo pero diferentes es severidad?, ¿Mostrarán la misma patología subyacente?.
Se dice, que la mayoría de los individuos autistas muestra una inteligencia por debajo de lo normal, pero Asperger especificó que una alta inteligencia era una característica de Síndrome de Asperger. ¿Puede la inteligencia dar cuenta de las diferencias sintomáticas?. La inteligencia es un importante predictor para el pronóstico del autismo. Los niños autistas con mayor inteligencia muestran respuestas menos bizarras a su ambiente, patrones más normales de juego, e intereses más altamente desarrollados, y en algunos estudios una edad de aparición aparentemente más tardía.
Estas últimas características son las mismas descritas por Asperger, entonces, ¿estaba este autor describiendo autistas de "buen pronóstico" o de "alto nivel de funcionamiento" como se ha comenzado a sugerir últimamente?.
La descripción de Asperger parece aplicar a los individuos autistas más inteligentes, pero no son aplicables a estos de forma exclusiva. Aunque Asperger no consideraba que los tests psicológicos eran válidos para estos niños, reportó un caso en 1944 (Ernest K.) el cual mostraba un bajo nivel de lecto-escritura, cálculo y quien había sido referido de la escuela por problemas de aprendizaje. Otros casos de niños con SA y una inteligencia por debajo de lo normal han sido descritos por otros autores familiarizados con el diagnóstico.
Es importante destacar como lo señala Barbero, que existen pocos estudios del SA para encontrar asociaciones patológicas específicas, pero se han reportado asociaciones con desordenes neurológicos y amino-aciduria. La investigación en cuanto a la patología subyacente al SA, es mayormente teórica y se desprenden de la similitud entre el síndrome y algunas consecuencias de lesiones adquiridas en regiones del hemisferio derecho.
Los pacientes con lesiones de este hemisferio podrían perder sus habilidades para usar expresiones verbales aunque mantengan un lenguaje proposicional normal (esta también es una característica del autismo infantil).
Esta "aprosodia" podría estar asociada con un uso reducido de gestos espontáneos. Las mismas anormalidades, junto con otros disturbios expresivos asociados al autismo como poco contacto visual, también han sido reportadas en niños con signos neurológicos o evidencia de alteración neurológica en el EEG o TAC del hemisferio derecho.
Mayor evidencia para esta hipótesis proviene de experimentos que sugieren que los individuos con SA, muestran un sentido deteriorado de la interpretación de las emociones como muchas personas con lesiones adquiridas del hemisferio derecho. Los niños con autismo infantil también muestran dificultad para interpretar las emociones. Otra evidencia indica que su hemisferio izquierdo está más afectado que el derecho en algunos casos. Estos resultados son paradójicos solo aparentemente:
- Si un niño como aquellos descritos por Kanner poseen una mezcla de dificultades sociales tipo autista y disfasia (impedimento del lenguaje proposicional), los niños descritos como SA sólo presentan el déficit social típico del autismo infantil, y
- Si los déficits sociales tipo autista son atribuibles a una anormalidad de hemisferio cerebral derecho.
Otro aspecto importante es la relación recíproca entre el grado de deterioro del lenguaje en el autismo y el grado de torpeza motora (De Myer, 1975). Tanto la torpeza motora como la anormalidad en la comunicación no verbal son características del SA. Los tipos específicos de déficit motor, por ejemplo no verbales y de conducta imitativa diferencian claramente a los niños autistas de los no autistas y son ambos déficits candidatos a mostrar relación con el hemisferio derecho y el autismo.
Si en realidad existe una anormalidad esencial en el hemisferio derecho del autismo, esta debe ser microscópica. Las lesiones no han sido demostradas en estudios con TAC en niños autistas sin síndromes orgánicos añadidos.
Parece claro que en la actualidad el estudio de las lesiones adquiridas del hemisferio derecho podría ser importante para diferenciar los distintos síndromes que hemos discutido, pero podría ser prematuro asumir que la similitud entre el SA y las disfunciones de este hemisferio impliquen patologías similares.
Concluye Barberos, que hay poca duda sobre el hecho de la relación estrecha entre el SA y el autismo infantil, y ambos posee un núcleo sintomático de anormalidades en el contacto social, patrones inusuales de juego e intereses, y desordenes expresivos severos (Wing, 1981). También parece estar en asociación a rasgos de personalidad esquizoide, aunque esto podría ser contingente más que esencial, y no conducir siempre a este trastorno, así como que este trastorno de personalidad se manifiesta en personas no autistas.

janela dijo
ningun
26 Julio 2007 | 04:48 AM