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La Coctelera

Categoría: CURIOSIDADES DE GRANDES MUSICOS

ANECDOTAS DE PAVAROTI

SARAMORI

Muy difícil ignorar la grandeza de Luciano Pavarotti, por su paso en este planeta, lo que ello representó, su encantadora voz que dejó melodías, operas, canciones que jamás podrán dejar de oirse dado a lo que su identificación con el canto nos legó, a través de ese sonido propio que su voz generaba y lo que impregnaba a quienes lo escuchaban con atención, respeto.

Recuerdese que El Gran Luciano," como se le llamaba, ayudó a llevar la ópera a las masas y actuó ante grandes audiencias en estadios alrededor del mundo. Pavarotti saltó a la fama tras una aparición como suplente en el Covent Garden de Londres en 1963 y obtuvo críticas efusivas hacia su poderosa voz.

Fueron muchas las anecdotas que Pavarotti nos legó antes de decirnos adios, y que mercen para quienes de alguna manera se identificaron con él considerarlas y adentrarse de esa manera un pco en conocerlo más allá del canto.

Hemos seleccionado algunas que estudiosos de su vida, motivados por el símbolo que fue, las han coleccionado, y de ellas hemos seleccionados algunas, respetándose las fuentes de información que compartimos con el lector.

.-La primera casa de Pavarotti, de su padre panadero y su madre empleada en la fábrica de tabaco, son 40 metros cuadrados con una habitación, una cocina y un baño. Luciano, rodeado de tías y vecinas, era el único niño del vecindario, el primero en seis años en 15 familias. Fue mimado, dormía en la cocina, feliz, acunado en el perfume femenino y de la comida, los que serían los dos mayores placeres de su vida.

.-Su dietólogo y amigo, Andrea Strata, contaba ayer su misión imposible: «Él se hacía sus diagnósticos y había que confirmárselos...». Loco por la lasaña, los tagliatellete, los tortellini, Pavarotti odiaba la gimnasia y no permitía que nadie mirara cuando se pesaba. En cuanto a sus amoríos, también había ayer cotilleos, como en cualquier pueblo. Se dice que habrá que esperar al testamento, porque a lo mejor da sorpresas, pues con su segunda mujer, Nicoletta Mantovani, 34 años menos, al final la cosa no era tan idílica. En fin, maldades. Al final de la calle está todavía el Polisportivo San Faustino, una club social de 'bocce', la petanca local, donde jugaba su padre y a veces él. Todos son de la quinta de Pavarotti.

.-Al lado, en el campo de fútbol, un viejo entrenador que lleva décadas sacando equipos infantiles, Ottavio Venturelli, recuerda al tenor de sus tiempos en la Invicta, el equipo parroquial. En la posguerra la iglesia de San Faustino era el último edificio del barrio, antes del campo. Ahora está en una avenida. Más allá sólo estaba el canal, donde iban a pescar ranas. Por allí jugaba el pequeño Luciano con su pandilla, que aún es la misma y permanece unida.

proceso.com.mx, señala, que su esposa Adua no tardó en definirlo como “una personalidad complicada” que “piensa en sí mismo como una máquina perfectamente en control”. Constantemente se tomaba la presión sanguínea y ésta manía por su estado físico lo llevaba a tomarle el pulso a los que anduvieran cerca. Esclavo de la rutina, Pavarotti frecuentaba los mismos lugares conocidos y en los viajes gustaba dormir en los mismos hoteles. Poseía una gran necesidad de hacer amigos y recibía al público en su camerino con generosidad. En cada presentación perdía hasta cuatro kilos de peso, que recuperaba rápidamente con cenas pantagruélicas donde evitaba el vino, o lo mezclaba (de preferencia, lambrusco) con agua mineral.

.-Recibido con frialdad en Nápoles, donde nació, Enrico Caruso se rehusó a volver a cantar ahí, expresando que la ciudad servía únicamente "para comer spaguettis"; Pavarotti no olvidaría que Módena lo rechazó alguna vez porque había, según los empresarios, un tenor local mejor que él: “Esa ciudad (Módena) jamás me alentó –confesaba–... He cantado ahí con frecuencia y lo haría otra vez si mis compromisos lo permitieran... Puedo decir que fui descubierto por Inglaterra y no por Italia."

.-La habilidad del tenor por detectar a las muchachas bellas entre el público, le valió el apodo de Pasionaria. Y sin embargo, algunas frases célebres acudían a su imaginación en el momento preciso, como la que abre su portal en internet: “Pienso que una vida por la música es una vida que pasa hermosamente y a ella me he dedicado.”
.-Gracias al ejemplo de Plácido Domingo en 1995, durante los sismos que asolaron la Ciudad de México, en 1991 Pavarotti decidió hacer las paces y el gran negocio de Los Tres Tenores nació, uniendo a José Carreras, quien padecía leucemia, y así los primeros conciertos fueron en su beneficio. El éxito fue un cañonazo. Pavarotti se reconcilió con Módena, pero...

.-El lanzamiento mundial del video Luciano Pavarotti & Friends Together for the Children of Bosnia (London/DECCA/Polygram) el 15 de marzo de 1996, coincidió con el escándalo: tras un idilio tropical con su secretaria Nicoletta Mantovani (oriunda de Módena, 26 años), Pavarotti debió pagar el divorcio con buena tajada de los 300 millones de dólares que su ahora exesposa Adua Veroni le ayudó a amasar en 35 años de matrimonio.

.-El 12 de septiembre de 1995, en el tradicional concierto anual del Parque Novi Sad de Módena, Pavarotti juntó a una pléyade pop para grabar en vivo este disco y video, cuyas regalías irán a la Fundación War Child por los niños de Bosnia. Con el dinero recaudado, el arquitecto Nicholas Lacey proyectó una escuela infantil de música en Mostar, ciudad devastada por la guerra. Su romance con los artistas del rock y la música popular nunca se detendría, aquella vez estuvieron en Módena: Dolores O'Riordan (quien hace dúos con Pavarotti en el Ave María y Simon Le Bon en Linger, uno de sus primeros jits con Cranberries); Bono, del grupo irlandés de rock U2 (escribió exprofeso Señorita Sarajevo con The Edge, Brian Eno y el buen fraseo de Pavarotti); el romano Jovanotti (su Sonata rap escupía palabras improvisadas ligando rimas discordantes como figlio di putana con la pulcra Mattinata de Big Lucky); Meat Loaf (en la napolitana Torna a Surriento); Michael Bolton (ataque al clímax de Ríe payaso, obra maestra de Leoncavallo); The Chieftains (The Long Black Veil, y con Pavarotti Funiculì, funiculà) y el gallón Zucchero, más los coros infantiles Gam Gam, culminando en colectivo grand finale con el aria Nessun dorma (“Nadie duerma”) de la Turandot, de Puccini:Noche, disípate. Estrellas, ocúltense. ¡Al alba, venceré!
… Y se le vería hasta el fin de sus días compartiendo escenarios con artistas como el difunto Barry White, Eric Clapton o Las Spice Girls. Su corazón era gigantesco. Así nadie le negó jamás el cetro.

.-El gran tenor se despidió de este mundo a los 71 años, en la ciudad de Módena (Italia) como consecuencia de un terrible cáncer de páncreas que lo sacó de los escenarios hace 1 año. Luciano Pavarotti fue un cantante lírico muy heterodoxo, pues igual como interpretaba sublimemente las arias, también compartía los escenarios con cantantes de todos los géneros, como el pop y el rock, contribuyendo a acercar la ópera al gran público. De esta manera, todos recuerdan los conciertos (y discos) de ?Pavarotti y Amigos?, cuyas ventas se destinaro...

.-Nadie duda de que Lucciano Pavarotti es uno de los grandes tenores del siglo XX pero pocos conocían hasta hace poco tiempo (1.997) que !no sabe música!. Así como suena. Es incapaz de leer una partitura. "Ya soy demasiado viejo para aprender...", dijo en una entrevista, con su inseparable pañuelo blanco. Y cómo lo hace, preguntaréis. Pues tiene establecido un sistema de símbolos y líneas de colores ascendentes y descendentes que indican la evolución de la melodía, que le sirve como recordatorio a la hora de interpretar. Algo así como la notación pneumática del gregoriano.

.-Tras su debut profesional, el 29 de abril de 1961 en el Palacio de la Ópera de Regio Emilia, Don Luciano tuvo una carrera siempre en ascenso, en la cual sobresalen sus 140 conciertos en la famosa Scala de Milán durante 28 años, y las exitosas presentaciones en el Metropolitan Opera House, de Nueva York, del cual se apoderó desde su primera actuación.
.-El 24 de febrero de 1968, el telón del la Deutsche Oper de Berlín se alzó 165 veces consecutivas para que el tenor Luciano Pavarotti recibiera los aplausos del público, que duraron 1 hora y 7 minutos, tras su interpretación del papel de Nemorino en la ópera L'elissir d'amore, de Gaetano Donizetti.

.-Eterno inconforme, no se limitó a la ópera, y fue criticado por haber incursionado en géneros como el rock y el pop... atribuyéndosele el sacar la ópera a la calle combinándola con músicas más populares, a través de sus proyectos Pavarotti y sus amigos y War Child mediante las cuales se logró recaudar decenas de miles de dólares para los más necesitados, y en ellos contó con la presencia de figuras como Eros Ramazotti, Andrea Bocelli, Swing, Frank Sinatra, Michael Jackson, Caetano Veloso, Barry White, Bono y U-2.

SIMPLEMENTE CAETANO VELOSO

Caetano Veloso
Caetano Veloso
SARAMORI
Brasil cuenta con extraordinarios interpretes. que expresan su música maravillosamente , como el caso de Caetano Velosso. De él se sabe como lo cita Wikipedia nació el 7 de agosto de 1942 en Santo Amaro de Purificação, una pequeña ciudad del estado de Bahía, (Brasil). La suya fue una familia amante de la música y numerosa integrada por ocho hijos, dos de ellos adoptados; Caetano aprendió en su casa a tocar el piano y a los nueve años compuso su primera canción, un baiâo.Cuando llegó el momento de los estudios universitarios, junto a su hermana María Bethania, se trasladó a Salvador de Bahía, donde pasó su juventud y estudió Arte en la Universidad. A fines de 1966 acompañó a su hermana María Bethania, quien había sido invitada a cantar en una obra musical en Río de Janeiro; obtuvo su primer éxito cuando su hermana grabó su primera composición.
Rápidamente ganó algunos premios y pudo grabar su primer álbum con Gal Costa: Domingo. En 1968, junto a Gilberto Gil, fue uno de los primeros emprendedores del tropicalismo, movimiento cultural cuyo objetivo era la re-evaluación de la música tradicional brasileña. Grabó en 1968 su primer álbum solista llamado Caetano Veloso y su música cruzó las fronteras con su controvertida É proibido proibir.
Le fueron otorgados varios premios en distintos festivales de televisión. Un año después, logró con su álbum Tropicalia, que surgiera el movimiento musical conocido como tropicalismo, del que forman parte algunos músicos de Bahía como Gilberto Gil, Gal Costa o María Bethania.
En 1969 debido a la dictadura que asolaba Brasil, Veloso se vio obligado a exiliarse a Londres(Reino Unido), tres años más tarde regresó a Brasil y grabó Araca azul, un disco experimental.
En 1976 formó un grupo con Gilberto Gil, Gal Costa y María Bethania, e hicieron una gira por Brasil con el nombre de "Doces bárbaros".
Bicho fue lanzado en 1977 influenciado por el contacto que tuviera con la cultura nigeriana, donde había estado algunos meses antes. Ese mismo año fue publicado Alegría, un libro que es una colección de artículos y poemas que abarca desde 1965 hasta 1976.
En 1981 se hizo con su primer éxito con Outras palavras, y a partir de entonces su fama se extendió a todos los rincones del mundo. Ya en 1989 fue lanzado Estrangeiro. En 1991 fue lanzado un nuevo álbum llamado Circuladô. La letra que dio nombre al álbum fue un poema de Haroldo Campos, poeta brasileño. El diseño de la tapa de Circuladô ao vivo fue idea de Caetano y fue lanzada en 1992 como una pieza maestra. En 1993 fue lanzado Tropicalia 2 con Gilberto Gil. Fina Estampa aparece en 1995 y Noites do norte en 2001.En 2006 lanza un su álbum "Ce", con canciones inéditas de su autoría.
ACaetano da gusto escuchar su estilo, su música que es muy inmensa.
Llama la atención su posición con respcto al presidente Hugo Chávez y señala de este, que no es positivo lo que pretende el presidente de eternizarse en el poder hasta 2030. "Su gobierno tiene las características de los populismos latinoamericanos más anticuados", señaló el bahiano en una entrevista reciente.

"Funciona porque en Venezuela hay petróleo. Es un caso muy similar al de otros países con mucho petróleo, donde se nota una tendencia al debilitamiento de la democracia, porque se produce mucho dinero a partir de un solo recurso", Chávez habla de socialismo del siglo XXI, pero es una etapa superada". señala.

Llamado, por el New York Times, "uno de los compositores más grandes del siglo, Caetano Veloso está entre los artistas más influeyentes y queridos que han surgido de Brasil. Conocido dede los sesenta, Veloso ha realizado más de 30 grabaciones hasta la fecha

Reconocido ahora como quien redefinió lo que se conoce como música brasileña, el Tropicalismo puso los cimientos para el renacimiento de la música popular brasileña tanto en ese país como en el extranjero. Este movimiento de aparente corta vida, fundado en 1968, pareció terminar abruptamente cuando Veloso y Gil fueron exiliados de su país natal y se mudaron a Londres. Los dos músicos regresaron a Brasil en 1972 y encontraron que el Tropicalismo había permanecido intacto y su público había continuado creciendo. No obstante que el Tropicalismo estableció el tono de la carrera de Veloso, su música ha evolucionado grandemente al pasar de los años. Incorporando elementos de rock, reggae, fado, tango, samba, baiao y rap -con letras conteniendo alguna de la mejor poesía en una tradición musical rica en verso- la música de Veloso es algunas veces tradicional, otras contemporánea y con frecuencia híbrida. Lo mismo un astuto comentarista social y un intérprete de baladas de canciones de amor altamente emotivas, Veloso es uno de los poetas más respetados de la lengua portuguesa. Ciertamente él es uno del pequeño puñado de artistas que ha resuelto el dilema de cómo se musicalmente moderno y todavía innegablemente brasileño.
En 2003 , aparece su libro, Verdade Tropical es publicado en Italia, España, Francia y el Reino Unido.
En 2004 Veloso cuenta la historia de la música de Brasil en sus propias palabras y música en el programa de televisión South Bank Show transmitido por todo el Reino Unido.

EL TESTAMENTO LUDWIG VAN BEETHOVEN EN HEILIGENSTADT


SARAMORI

Desde luego en la vida de Beethoven y todo sobre lo que él se ha escrito no se puede olvidar lo que respresentó su testamento, por el contenido que abarca. En esta oportunidad simplemente queremos recordarlo. Para ello es necesario considerar el antecedente que nos reporta lvbeethoven.com. en donde se dice que en Mayo de 1802, y por recomendación del Doctor Johann Adam Schmidt, Beethoven se trasladó a Heiligenstadt para descansar en la temporada de verano, como era siempre su costumbre y como lo fue a lo largo de toda su vida.
El verano en el campo, era una etapa anual que Beethoven necesitaba de forma imprescindible. Añoraba la naturaleza, la sensación de libertad, las caminatas por senderos de bosque, etc. Era también muchas veces el período del año en el cual aparecían sus ideas musicales. Las anotaba en sus innumerables cuadernos de apuntes, y usaba el invierno en Viena para pasar en limpio y terminar, las obras que habían surgido durante el verano.
Ese año en particular, Beethoven estaba atormentado por el aumento de su sordera, tenía ya la sensación de que era una enfermedad que no lo iba a abandonar fácilmente, y sentía amenazada toda su vida por ella. La indicación del Dr. Schmidt, abría una esperanza de que con soledad y silencio que una temporada en el campo podría descansar su oído, y recuperar su salud.
Heiligenstadt era en ese momento un pueblito separado de Viena. No solo un vecindario, parte de la misma ciudad, como en nuestra época. Se tardaba algún tiempo en llegar allí en carruaje.
Deprimido y ya incapaz de esconder su afección creciente, el 6 de Octubre de 1802, Beethoven escribió un documento que guardó luego cuidadosamente, y que fue llamado después "El Testamento de Heiligenstadt".
Es importante recordad que fue encontrado en el mismo escondite secreto de su escritorio, junto a la carta a la Amada Inmortal, escrita en 1812.
En este emocionante documento, Beethoven revelaba su enfermedad y su angustia frente a la misma. El escrito tiene una cualidad emocional verdaderamente impactante, cuando lo leemos hoy en día.
Una segunda pare del testamente fue escrita unos pocos días después, el 10 de Octubre de 1802, y tiene el sonido de un epilogo de lo escrito anteriormente.
La redacción misma del "Testamento", se encuentra llena de errores de sintaxis y luce una puntuación absolutamente personal. Las oraciones son largas, a veces de difícil realización y de bastante difícil comprensión. En la traducción he tratado de conservar, en lo posible, dichas características. Me pareció completamente irrespetuoso corregir al maestro.
Evidentemente el documento, fue escrito bajo una fuerte presión emocional y tiene una cualidad de inmediatez e impacto muy alta. La personalidad de Beethoven es claramente perceptible. Esto es evidente también, en la lectura de sus numerosísimas cartas. Pese a que el compositor decía a menudo que no tenia ninguna facilidad para escribir, se las arreglaba perfectamente para transmitir sus fuertes pensamientos y emociones, claro, no con la misma cualidad estética que en la música, aunque con una muy parecida cualidad emocional.
Podemos notar que tres veces en la redacción el compositor omitió el nombre de pila de su hermano menor Nikolaus Johann. Podría ser una duda acerca de la forma en la cual nombrarlo (se lo llamaba Nikolaus o Johann indistintamente, en esa época) o alguna pelea con su hermano ocurrida por aquellos momentos. Más allá de diferentes hipótesis que sus biógrafos han pergeñado, no lo sabemos realmente.
Beethoven escribió después dos testamentos más, en 1824 y pocos días antes de su muerte en 1827. Estos fueron documentos mayormente formales, redactados por un abogado, y racionalmente dedicados a legar sus – pocos – bienes.
El testamento comprende lo siguiente:

Para mis hermanos Carl y….... (Johann) van Beethoven:

¡Oh, hombres que me juzgáis malevolente, testarudo o misántropo! ¡Cuán equivocados estáis! Desde mi infancia, mi corazón y mi mente estuvieron inclinados hacia el tierno sentimiento de bondad, inclusive me encontré voluntarioso para realizar acciones generosas, pero, reflexionad que hace ya seis años en los que me he visto atacado por una dolencia incurable, agravada por médicos insensatos, estafado año tras año con la esperanza de una recuperación, y finalmente obligado a enfrentar el futuro una enfermedad crónica (cuya cura llevará años, o tal vez sea imposible); nacido con un temperamento ardiente y vivo, hasta inclusive susceptible a las distracciones de la sociedad, fui obligado temprano a aislarme, a vivir en soledad, cuando en algún momento traté de olvidar es, oh, cuan duramente fui forzado a reconocer la entonces doblemente realidad de mi sordera, y aun entonces, era imposible para mi, decirle a los hombre, habla mas fuerte!, grita!, porque estoy sordo. Ah! Como era posible que yo admitiera tal flaqueza en un sentido que en mi debiera ser mas perfecto que en otros, un sentido que una vez poseí en la mas alta perfección, una perfección tal como pocos en mi profesión disfrutan o han disfrutado –Oh, no puedo hacerlo, entonces perdonadme cuando me veáis retirarme cuando yo me mezclaría con vosotros con agrado, mi desgracia es doblemente dolorosa porque forzosamente ocasiona que sea incomprendido, para mi no puede existir la alegría de la compañía humana, ni los refinados diálogos, ni las mutuas confidencias, solo me puedo mezclar con la sociedad un poco cuando las mas grandes necesidades me obligan a hacerlo. Debo vivir como un exilado, si me acerco a la gente un ardiente terror se apodera de mi, un miedo de que puedo estar en peligro de que mi condición sea descubierta – así ha sido durante el año pasado que pasé en el campo, ordenado por mi inteligente medico a descansar mi oído tanto como fuera posible, en esto coincidiendo por mi natural disposición, aunque algunas veces quebré la regla, movido por mi instinto sociable, pero que humillación, cuando alguien se paraba a mi lado y escuchaba una flauta a la distancia, y yo no escuchaba o alguien escuchaba cantar a un pastor, y yo otra vez no escuchaba nada, estos incidentes me llevaron al borde de la desesperación, un poco mas y hubiera puesto fin a mi vida – solo el arte me sostuvo, ah, parecía imposible dejar el mundo hasta haber producido todo lo que yo sentía que estaba llamado a producir, y entonces soporté esta existencia miserable – verdadera mente miserable, una naturaleza corporal hipersensible a la que un cambio inesperado puede lanzar del mejor al peor estado – Paciencia – Esta dicho que ahora debo elegirla para que me guíe, así lo he hecho, espero que mi determinación permanecerá firme para soportar hasta que a las inexorables parcas les plazca cortar el hilo, tal vez mejoraré, tal vez no, estoy preparado. Forzado ya a mis 28 años a volverme un filósofo, oh, no es fácil, y menos fácil para el artista que para otros – Ser Divino, Tu que miráis dentro de lo profundo de mi alma, Tu sabes, Tu sabes que el amor al prójimo y el deseo de hacer el bien, habitan allí. Oh, hombres, cuando algún día leáis estas palabras, pensad que habéis sido injustos conmigo, y dejad que se consuele el desventurado al descubrir que hubo alguien semejante a él, que a pesar de todos los obstáculos de la naturaleza, igualmente hizo todo lo que estuvo en sus manos para ser aceptado en la superior categoría de los artistas y los hombres dignos.

Ustedes, mis hermanos Carl y ……, tan pronto cuando este muerto, si el Dr. Schmidt aun vive, pídanle en mi nombre que describa mi enfermedad y guarden este documento con la historia de mi enfermedad de modo que en la medida de lo posible, al menos el mundo se reconcilie conmigo después de mi muerte. Al mismo tiempo los declaro a los dos, como herederos de mi pequeña fortuna (si puede ser llamada de esa forma), divídanla justamente, acéptense y ayúdense uno al otro, cualquier mal que me hayáis hecho, lo sabéis, hace tiempo que fue olvidada. A ti, hermano Carl te doy especialmente las gracias por el afecto que me has demostrado últimamente. Es mi deseo que vuestras vidas sean mejores y mas libres de preocupación que la mía, recomendad la virtud a vuestros hijos, esta sola puede dar felicidad, no el dinero, hablo por experiencia, solo fue la virtud que me sostuvo en el dolor, a esta y a mi arte solamente debo el hecho de no haber acabado mi vida con el suicidio – Adiós, y quiéranse uno al otro – Agradezco a todos mis amigos, particularmente al Príncipe Lichnowsky y al Profesor Schmidt – Deseo que los instrumentos del Príncipe L, sean conservados por uno de ustedes, pero que no resulte una pelea de este hecho, si pueden serviros de mejor fin, véndanlos, me sentiré contento si puedo ser de ayuda desde la tumba – con alegría me acerco hacia la muerte – si esta llega antes de que tenga la oportunidad de mostrar todas mis capacidades artísticas, habrá llegado demasiado temprano, no obstante mi duro destino y probablemente desearé que hubiera llegado mas tarde – pero aun así estaré satisfecho, no me liberará entonces de mi interminable sufrimiento? Vengas cuando vengas, te recibiré con valor- Adiós y no me olvidéis completamente cuando este muerto, merezco eso de ustedes, habiendo yo pensado en vida tantas veces acerca de cómo hacerlos felices, sedlo

Heiglnstadt
Octubre 6, 1802 Ludwig van Beethowen

Para mis hermanos Carl y …………….
Para ser leído y ejecutado después de mi muerte

Heiligenstadt, 10 de Octubre de 1802, entonces de esta forma me despido de ustedes- y tristemente en verdad- si esa amada esperanza que traje conmigo cuando llegue de curarme al menos en parte – debo abandonar completamente, igual que las hojas de otoño caen y se marchitan así se ha destruido la esperanza – me voy – hasta el alto coraje - que a menudo me inspiro en los bellos días de verano – ha desaparecido – Oh, Providencia – otórgame al menos un día de pura felicidad - hace tanto tiempo desde que la verdadera felicidad resonó en mi corazón – oh cuando – oh cuando, Oh Divinidad – la encontraré otra vez, en el templo de la naturaleza y de los hombres – Nunca? no – Oh eso seria demasiado duro

NOTAS SIGNIFICATIVAS SOBRE BEETHOVEN


SARAMORI
Beethoven, nos ha legado a demás de su maravillosa múisica , hechos relevantes en su vida que incidió en su comportamiento que no pueden ser olvidados, dados a que muchos de ellos los plasmó en la música.

Así hemos seleccionado algunos que compartimos con el lector interesado en estos temas.

  • "Era bajo, moreno, con el rostro achatado y picado de viruelas, la boca delicada, con el labio inferior saliente y hoyuelo profundo en el mentón; sonreía bondadosamente y había en su conversación, a menudo, un tono amable y alentador. En cambio su risa era desagradable, violenta y gesticulante, rápida" (Moscheles). Cuando se le sorprendía sentado al piano, "Los músculos de su rostro se le saltaban, sus venas se hinchaban, los ojos salvajes se hacían dos veces más terribles "(Klöber). "Sus ojos parecían que cambiaban de color: en ocasiones se veían grises, azules o verdes".
  • En 1784 Beethoven fue enviado a Viena a estudiar, momento en el que se sitúa el encuentro con Mozart, del cual los biógrafos no parecen saber con exactitud si le dió lecciones o no. Lo que sí parece comprobado es que el salzburgués lo oyó al piano. No obstante, su viaje fué un fracaso. La aventura no le duraría al joven Ludwig más de dos semanas, no solo porque su madre se encontraba a las puertas de la muerte y el músico quiso volver para acompañarla en sus últimos momentos, sino también por la escasa aceptación que un pueblerino tosco e indolente tuvo en la capital de la música. Poco después se producía el óbito materno (julio de 1784), y unos meses más tarde el de su hermana.Con todo, parece que la fuerza interior del compositor lejos de mermar creció aún más. El músico se encontró con una familia desmembrada de la cual debía hacerse cargo dada la cada vez mayor afición del padre al alcohol. Consecuentemente en 1789 Beethoven toma la iniciativa de hacerse con el mando familiar. Su petición de que se le pagase a él la mitad del sueldo de su padre fue aceptada por decreto el 20 de noviembre de ese mismo año pero no se consumó. Johann van Beethoven ante la verguenza que una situación similar le ocasionaría prometió a su hijo que él mismo le daría 25 rheinthaler todos los trimestres
  • De 1811 data su último ensueño amoroso: cortejó a la bella cantante Amelia Sebald, que se casó más tarde con un consejero de Estado. En la vida amorosa de Beethoven se señalan, además de las anteriormente citadas: una "bonita y alegre rubia" por la que en su juventud sintió un amor "Wertheriano", Teresa Malfatti, con la que pensó contraer matrimonio, como lo comprueba una carta fechada el 2 de mayo de 1810 en la que solicita al Dr. Wegeler, documentos personales para ese fin, y el pedimento hecho a través de su amigo Gleichenstein al padre de Teresa y que recibió como contestación la siguiente observación de un tío de la propia interesada: "Beethoven es un hombre muy torpe de entendimiento, aunque puede ser el más grande de los genios". Bettina Brentano a quien el maestro conoció en 1810, y la cual llegó hasta el grado de hacer públicas dos cartas sin fecha de las que hasta ahora no se han encontrado los originales (no obstante que ella aseguraba que se encontraban entre su valiosa correspondencia como reliquias sagradas). A los 43 años renunció a su anhelo hogareño, no sin apurar antes la copa de la amargura, de la decepción y aún de la burla, aunque conservándose siempre en un plano de dignidad e idealismo.
  • La 3a sinfonía estaba dedicada a Napoleón Bonaparte. Una anécdota, relatada por Fernando Ries, discípulo de Beethoven, dice así: "La sinfonía estaba sobre la mesa. La primera página contenía dos nombres: arriba, 'Bonaparte'; debajo, 'Beethoven'. Ni una palabra más. Ignoro si la laguna debía llenarse. Fui el primero que anunció al maestro la nueva de que Bonaparte se había proclamado emperador (18 de mayo de 1804). Enfurecido Beethoven, exclamó: "¡No es más que un hombre vulgar! ¡Sólo satisfará su ambición y como tantos otros hollará los derechos del hombre para ser un tirano!" Se dirigió hacia la mesa, arrancó la primera página del manuscrito y la arrojó al suelo. Después escribió un nuevo título: Sinfonía Eroica
  • En 1806 compuso la 4a sinfonía, que algunos críticos han creído que fue inspirada en el amor de Teresa de Bruswick, aun cuando otros musicógrafos han investigado minuciosamente el supuesto amor de Beethoven, y lo han rechazado categóricamente calificándolo como un infundio, basado en un relato de dudosa autenticidad publicado en 1890 y narrado por Mariam Tengert, que se decía confidente de Teresa. De 1806 son los tres Cuartetos opus 59, el Concierto para Violín y la sonata "Appasionata".
  • En 1807 compone la 5a Sinfonía, cuya primera ejecución tuvo lugar el 22 de diciembre de 1808, y que es, seguramente la más tocada en la actualidad. Aunque no es absolutamente seguro, dícese que Beethoven expreso del primer tema de esta obra: "Así llama el destino a nuestra puerta". Berlioz escribió de ella: "es la primera en la cual Beethoven ha dado libre curso a su vasta imaginación... es su pensamiento íntimo lo que va a desarrollar, sus dolores secretos, cóleras reconcentradas, melancólicos ensueños, nocturnas visiones, ímpetus de entusiasmo..."
  • En la misma fecha que la quinta, fue estrenada la sexta, llamada "Pastoral". Beethoven se encargó de poner los siguientes subtítulos a cada tiempo:Despertar de apacibles sentimientos al llegar al campo. Escena junto al arroyo Alegre reunión de campesinos Tempestad Canto de pastores. Alegres y agradecidos sentimientos después de la tempestad (Aunque él mismo aclara: "Expresión de sentimientos, mejor que pintura") Esta sinfonía da testimonio del amor que sentía hacia la naturaleza; escribió en uno de sus cuadernos íntimos en 1815: "Dios Todopoderoso, soy feliz en la selva donde cada árbol habla por ti".
  • La 7a Sinfonía fue iniciada hacia fines de 1811 o principios de 1812: cuatro años que la separan de la 6a, pero en este intermedio compone obras tan importantes como el 5o concierto para piano "El Emperador", los cuartetos X y XI, la obertura "Egmont", las sonatas op. 78 y 81, etc. Esta 7a sinfonía fue calificada "como un milagro del genio", y Wagner la llamo "la apoteosis de la danza".
  • La 8a sinfonía es una de las obras más juguetonas y alegres de Beethoven, pero revela una técnica magistral: desde el primero hasta el último compás corre por esta obra una gracia flexible, gallarda y ondulante que cobra agilidad en el último tiempo; mientras que en el "Allegretto scherzando" recuerda la invención del metrónomo, debida a Mälzel.
  • De 1815 hasta 1826 compone alrededor de 125 obras; pero dos de ellas, ¡maravillosas!, bastarían para inmortalizar su nombre: la 9a sinfonía y la Misa Solemne en Re mayor, sin contar sus extraordinarios cuartetos que marcan una cima en la Historia de la Música. La madurez y la audacia se ligan para lanzarse a la conquista de mundos nuevos. Cuando la orquesta y las voces se unen en el final de la 9a sinfonía, el mundo se estremece para subrayar el pensamiento de Schiller y el anhelo de Beethoven:¡Alegría! El más bello fulgor divino...
    Todos los hombres serán hermanos...
    ¡Un abrazo confunda al mundo entero!
    ¡Hermanos, sobre la bóveda estrellada
    debe morar un Padre amante
  • La muerte de su hermano Caspar Karl en 1815 inicia uno de los episodios más sombríos en la vida del músico: la lucha por la custodia de su sobrino Karl (9 años). En primera instancia se concede la tutela compartida a su madre y al compositor. Este recurre argumentando la mala reputación de la madre. Un año después se le reconoce único guardian de su sobrino. En 1818, Johanna (madre de Karl) exige que se suspenda la anterior orden, y así sucede, volviendo el niño (12 años) con su madre. En 1820, un nuevo recurso de Beethoven ante la más alta magistratura, pone fin al conflicto, obteniendo la definitiva custodia del muchacho (14 años). Como contrapartida a este éxito, los años de 1815-20 no son los más productivos de la carrera del compositor. Ni siquiera Bethoven recibe la compensación de una verdadera vida familiar, pues la relación con su sobrino no fue fácil, fundamentada en la mutua desconfianza y que concluye con el intento de suicidio de Karl el 29 de julio de 1826.
  • En 1826, Beethoven fue operado para curarlo de hidropesía; no volvió a mejorarse. Cerca de las seis de la tarde del 26 de marzo de 1827, exhalaba su último aliento: en ese momento estallaba una violenta tempestad sobre la ciudad de Viena. Podría decirse, sin que queramos con esto recurrir a una metáfora vulgar, que el rayo que anunció su nacimiento, extendía, a su muerte, los truenos de su música inmortal.
  • Más de veinte mil personas se reunieron para acompañarlo a su última morada. Grillpazer, al terminar la oración fúnebre, dijo: "Éste por quien llevamos luto, se encuentra desde ahora en adelante, entre los grandes de todos los tiempos. Recordemos esta hora y pensemos: estábamos allí cuando le enterraron, y, cuando él nos dejó, lloramos
    * fuetes: members.tripod.com
  • reinodelosmallos.com

LAS PENAS DE BEETHOVEN


SARAMORI
Como toda persona , Beethoven sufrió de penas en su vida, de él por ejemplo, nos recuerda reinodelosmallos.com. que la familia Beethoven era originaria de Flandes, lo que no era un hecho extraordinario entre los servidores de la provinciana corte de Bonn en el Palatinado. Ludwig, el abuelo del compositor, en cuya memoria se le impuso el nombre, se había instalado en 1733 en Bonn, ciudad en la que llegó a ser un respetado maestro de capilla de la corte del elector. Dentro del rígido sistema social de su tiempo, Johann, su hijo, también fue educado para su ingreso en la capilla palatina. El padre de Beethoven, sin embargo, no destacó precisamente por sus dotes musicales, sino más bien por su alcoholismo, siendo significativo que a su muerte, en 1792, se ironizó con crueldad en la corte sobre el descenso de ingresos fiscales por consumo de bebidas en la ciudad.
Johann se casó con María Magdalena Keverich en 1767, y tras un primer hijo -también llamado Ludwig-, que murió a poco de su nacimiento, les nació el 16 de diciembre de 1770 el que habría de ser compositor. A Ludwig siguieron otros dos niños, a los que pusieron los nombres de Caspar Anton Karl y Nikolauss Johann. A la muerte del abuelo, auténtico tutor de la familia, cuando Ludwig contaba sólo tres años de edad, la situación moral y económica del matrimonio se deterioró rápidamente. El dinero escaseó; los niños andaban mal nutridos y no era infrecuente que fueran golpeados por el padre; la madre iba consumiéndose, hasta el extremo de que, al morir en 1787 a los cuarenta años, su aspecto era el de una anciana.
Parece ser que Johann pronto se percibió de las dotes musicales de Ludwig y se aplicó a educarlo con férrea disciplina como concertista, con la idea de convertirlo en un niño prodigio, mimado por la fortuna, a la manera del primer Mozart. En 1778 el niño tocaba el clave en público y llamó la atención del anciano organista Van den Eeden, quien se ofreció a darle clases gratuitamente. Un año más tarde, Johann decidió encargar la formación musical de Ludwig a su compañero de bebida Tobias Pfeiffer, músico mucho mejor dotado y no mal profesor, pese a su anarquía alcohólica que, ocasionalmente, imponía clases nocturnas al niño cuando se olvidaba de darlas durante el día.
Los testimonios de estos años trazan un sombrío retrato del niño, hosco, abandonado y resentido, hasta que en su destino se cruzó Christian Neefe, un músico llegado a Bonn en 1779, quien tomó a su cargo no sólo su educación musical, sino también su formación integral. Diez años más tarde, el joven Beethoven le escribió: «Si alguna vez me convierto en un gran hombre, a ti te corresponderá una parte del honor». A Neefe se debe, en cualquier caso, su nota publicada en el Cramer Magazine en marzo de 1783, en la que se daba noticia del virtuosismo interpretativo de Beethoven, superando «con habilidad y con fuerza» las dificultades de El clave bien temperado de Johann Sebastian Bach, y de la publicación en Mannheim de nueve variaciones sobre una marcha de Dressler, que constituyeron sin duda alguna su primera composición.
En junio de 1784 Maximilian Franz, el nuevo elector de Colonia -habría de ser el último-, nombró a Ludwig, que entonces contaba catorce años de edad, segundo organista de la corte, con un salario de ciento cincuenta guldens. El muchacho, por aquel entonces, tenía un aire severo, complexión latina -algunos autores la califican de «española» y recuerdan que este tipo de físico apareció en Flandes con la dominación española- y ojos oscuros y voluntariosos; a lo largo de su vida, algunos los vieron negros, y otros gris verdosos, siendo casi seguro que su tonalidad varió con la edad o con sus estados de ánimo.
Se agrega, que amarga habría sido la vida del joven Ludwig en Bonn, sobre todo tras la muerte de su madre en 1787, si no hubiera encontrado un círculo de excelentes amigos que se reunían en la hospitalaria casa de los Breuning: Stefan y Eleonore von Breuning, a la que se sintió unido con una apasionada amistad, Gerhard Wegeler, su futuro marido y biógrafo de Beethoven, y el pastor Amenda Ludwig que compartía con los jóvenes Von Breuning sus estudios de los clásicos y, a su vez, les daba lecciones de música. Habían corrido ya por Bonn -y tal vez este hecho le abriera las puertas de los Breuning- las alabanzas que Mozart había dispensado al joven intérprete con ocasión de su visita a Viena en la primavera de 1787. Cuenta la anécdota que Mozart no creyó en las dotes improvisadoras del joven hasta que éste le pidió que eligiera él un tema. Quizá Beethoven tuvo que recordar la escena cuando, muchos años más tarde, otro muchacho, Liszt, solicitó tocar en su presencia en espera de su aprobación y aliento.
Estos años de formación con Neefe y los jóvenes Von Breuning fueron de extrema importancia porque conectaron a Beethoven con la sensibilidad liberal de una época convulsionada por los sucesos revolucionarios franceses, y dieron al joven armas sociales con las que tratar de tú a tú, en Bonn y, sobre todo, en Viena, a la nobleza ilustrada. Curioso es constatar cómo, pese a sus arranques de mal humor y carácter adusto, Beethoven siempre encontró, a lo largo de su vida, amigos fieles, mecenas e incluso amores entre los componentes de la nobleza austríaca, cosa que el más amable Mozart a duras penas consiguió. Beethoven tenía sin duda el don de establecer contactos con el yo más profundo de sus interlocutores; aun así, sorprende el hecho de la fidelidad de sus relaciones de élite no estando éstas habituadas a un lenguaje igualitario, cuando no zumbón o despectivo, por parte de sus siervos, los músicos. Forzosamente la personalidad de Beethoven debía subyugar, incluso al margen de la genialidad y grandeza de sus creaciones. Así, su amistad con el conde Waldstein fue decisiva para establecer los contactos imprescindibles que le permitieron instalarse en Viena, centro indiscutible del arte musical y escénico, en noviembre de 1792.
El avance de las tropas francesas sobre Bonn y la estabilidad del joven Beethoven en Viena convirtieron lo que tenía que ser viaje de estudios bajo la tutela musical de Haydn en estancia definitiva. Allí, al poco de llegar, recibió la entusiasta protección del príncipe Lichnowsky, quien lo hospedó en su casa, y recibió lecciones de Johann Schenck, del teórico de la composición Albrechtsberger y del maestro dramático Antonio Salieri. Sus éxitos como improvisador y pianista fueon notables. Su carrera como compositor parecía asegurada económicamente con su trabajo de virtuoso. Porque, entretanto, el joven Beethoven componía infatigablemente: fue éste, de 1793 a 1802, su período clasicista, bajo la benéfica influencia de la obra de Haydn y de Mozart, en el que dió a luz sus primeros conciertos para piano, las cinco primeras sonatas para violín y las dos para violoncelo, tríos y cuartetos para cuerda, el lied Adeluide y su primera sinfonía, entre otras composiciones de esta época.
Su clasicismo no ocultaba, sin embargo, una inequívoca personalidad que se ponía de manifiesto en el clima melancólico, casi doloroso de sus movimientos lento y adagio, reveladores de una fuerza moral y psíquica que se manifiestaba por vez primera en las composiciones musicales del siglo.
Durante estos «años felices», Beethoven llevaba en Viena una vida de libertad, soledad y bohemia, auténtica prefiguración de la imagen tópica que, a partir de él, la sociedad romántica y postromántica se forjaría del «genio». Esta felicidad, sin embargo, empezó a verse amenazada muy pronto, ya en 1794, por los tenues síntomas de una sordera que, de momento, no parecía poner en peligro su carrera de concertista. En su origen los biógrafos discutieron la hipótesis de la sífilis, enfermedad muy común entre los jóvenes que frecuentaban los prostíbulos de Viena, y que, en cualquier caso, daría nueva luz al enigma de la renuncia de Beethoven, al parecer dolorosa, a contraer matrimonio. La gran crisis
moral de Beethoven no estalló, sin embargo, hasta 1802.
En 1801 y 1802 la progresión de su sordera, que Beethoven se empeñaba en ocultar para proteger su carrera de intérprete, fue tal que el doctor Schmidt le ordenó un retiro campestre en Heiligenstadt, un hermoso paraje con vistas al Danubio y los Cárpatos. Ello supuso un alejamiento de su alumna, la jovencísima condesa Giulietta Guicciardi, de la que estaba profundamente enamorado y por la que parecía ser correspondido. Obviamente, Beethoven no sanó y la constatación de su enfermedad le sumió, como es lógico que ocurriera en un músico, en la más profunda de las depresiones. Para colmo, Giulietta, la destinataria de la sonata Claro de luna, concertó su boda con el conde Gallenberg. La historia, que se repetiría años después con Josephine von Brunswick, debiera haber hecho comprender al orgulloso artista que la aristocracia podía aceptarle como enamorado e incluso amante de sus mujeres, pero no como marido.
El caso es que el músico creyó acabada su carrera y su vida y, acaso acariciando ideas de un suicidio a lo Werther, la famosa novela de juventud de Goethe, se despidió de sus hermanos en un texto ciertamente patético y grandioso que, de hecho, parecía más bien dirigido a sus contemporáneos y a la humanidad toda: el Testamento de Heiligenstadt.
No intentó el suicidio, sino que regresó en un estado de total postración y desaliño a Viena, donde reanudó sus clases particulares. La salvación moral vino de su fortaleza de espíritu, de su arte, pero también del benéfico influjo de sus dos alumnas, las hermanas Josephine y Therese von Brunswick, enamoradas a la vez de él. Parece ser que la tensión emocional del «trío» llegó a un estado límite en el verano de 1804, con la ruptura entre las dos hermanas y la clara oposición familiar a una boda. Therese, quien, sin embargo, se mantuvo fiel toda su vida en sus sentimientos por el genio, lamentaría años más tarde su participación en el alejamiento de Ludwig y Josephine: «Habían nacido el uno para el otro, y, si se hubiesen unido, los dos vivirían todavía». La reconciliación tuvo lugar al año siguiente, y fue entonces Therese la hermana idolatrada por Ludwig. Pero ahora era el músico el que no se decidía a dar un paso definitivo y, en 1808, pese a la Sonata, Op. 78, a ella dedicada, Therese abandonó toda esperanza de vida en común y se consagró a la creación y tutela de orfanatos en Hungría. Murió, canonesa conventual, a los ochenta y seis años.
La mayoría de críticos, aun respetando la unidad orgánica de la obra beethoviana, coinciden en señalar este período, de 1802 a 1815, como el de su madurez. Técnicamente, consiguió de la orquesta unos recursos insospechados sin modificar la composición tradicional de los instrumentos y revolucionó la escritura pianística, amén de ir transformando poco a poco el dualismo armónico de la sonata en caja de resonancia del contrapunto. Pero, desde un punto de vista programático, el período de madurez de Beethoven se caracterizó por su empeño de superación titánica del dolor personal en belleza o, lo que es lo mismo, por su consagración del artista en tanto que héroe trágico dispuesto a enfrentarse y domeñar el destino. Obras maestras de este período son, entre otras, el Concierto para violín y orquesta en re mayor, Op. 61, y Concierto para piano número 4, las oberturas de Egmont y Coriolano, las sonatas A Kreatzer, Aurora y Appassionata, la ópera Fidelio y la Misa en do mayor, Op 86. Mención especial merecen sus Sinfonías, que tanto pudieron desconcertar a sus primeros oyentes y en las que, sin embargo, su genio consiguió crear la sensación de un organismo musical, vivo y natural, ya conocido por la memoria de quienes a ellas se acercan por primera vez.

Se señala el año de 1801, como el de la iniciación de lo que se ha llamado el segundo periodo de la obra de Beethoven. Etapa de su vida en que alternaba días felices, con los sufrimientos mas despiadados; las esperanzas mas sonrientes con los desengaños mas desalentadores; el optimismo y el pesimismo, todo ello dentro de la taladrante realidad de una sordera progresiva e incurable. De 1801 data su pasión por Giulietta Guicciardi, a quien inmortalizo con la dedicatoria de su Sonata "Quasi una fantasia", que será más tarde sobrellamada "Claro de Luna". Pero de este ultimo año, (6 de octubre) fue su "Testamento de Heiligenstadt", en el que declara: "La experiencia de estas cosas me puso pronto al borde de la desesperación y poco faltó para que yo mismo hubiese puesto fin a mi vida. Sólo el arte me ha detenido. ¡Ah! Me parecía imposible abandonar este mundo antes de haber realizado todo lo que me siento obligado a realizar. ¡Oh Dios, Tú miras desde lo alto en el fondo de mi corazón, y lo conoces, sabes que en él moran el amor a los demás y el deseo de hacerles el bien! Vosotros, hombres, si leéis un día esto, pensad que habéis sido injustos conmigo... hizo cuanto estaba a su alcance para ser admitido en el rango de los artistas y de los hombres de elección".



CURIOSIDADES MUSICALES


SARAMORI

Los grandes maestros de la música en su tiempo nos legaron además de sus grandes obras, que todavía permanecen enm el presente hechos, que no dejan de ser tomados en cuenta porquienes le interesó esa época maravillosa.
Entre esas curiosidades están:

  • Durante los siglos XIV y XV la música había alcanzado un complejidad polífonica enorme. El Concilio de Trento insiste en que la complicación contrapuntística del estilo flamenco apenas deja entender a los oyentes el texto de los que se cantaba, centrada como estaba toda la atención del compositor en resolver los problemas técnicos. Como reacción, sólo se admitirá aquella música religiosa que sirva, más que para halagar los sentidos, para realizar el significado devoto de los textos que se canten, y que las palabras sean claramente percibidas. Esto lo lleva a cabo Palestrina (1525-1594), maestro de capilla de San Pedro de Roma. Su reforma consiste en sustituir los alardes de complicación que había alcanzado la polifonía en manos de la escuela flamenca por una construcción sobria y de contrapunto sencillo, con voces melódicas de gran elegancia que canten los textos nítidamente. Este compositor es el más representativo del Renacimiento Musical.
  • W.A. Mozart es el niño prodigio musical por excelencia. Nació el 27 de enero de 1.756 en Salzburgo. Fue bautizado con el nombre de Johannes Chrysostomus Wolfgangus Theophilus (este último nombre es sinónimo de Amadeus). Con trece años, durante un viaje a Nápoles con su padre, pararon en Roma y allí escuchó el Miserere de Allegri en la Capilla Sixtina. Esta obra sólo podía ser ejecutada allí y estaba prohibido copiarla o reproducirla bajo pena de excomunión. Mozart fue capaz de transcribirla de memoria en una sola audición, un auténtico prodigio, escribiendola después al llegar a sus alojamientos. Esto nos da una idea de su procedimiento de composición. Se ha dicho que era capaz de escribir música en medio de una partida de bolos o de billar. Pero en realidad sólo estaba pasando al papel lo que ya estaba perfectamente terminado y organizado en su cabeza. Sus manuscritos son tan limpios que nadie podría imaginarse que son la primera y una copia de la obra. Qué diferencia con los originales de Beethoven, llenos de borrones e incluso de trozos de papel cortados y vueltos a pegar con las notas correctas. Los que podríamos considerar como los tres grandes genios de toda la historia de la música, Bach, Mozart y Beethoven fueron tres personalidades totalmente distintas pero, para el oyente, complementarias y se podría decir que necesarias. Podemos estar durante horas escuchando el prodigioso dominio del contrapunto Bachiano y sus incesantemente modulantes melodías pero en algún momento necesitamos pasar a la sencillez (?) y frescura de Mozart, de la cual también nos "cansamos" en favor de la fuerza arrolladora del temperamento dramático de Beethoven.
  • Bach era un gran admirador de George Frederich Haendel. Pasaba horas enteras copiando sus partituras. En Leipzig dirigió la ejecución de la cantata de Haendel sobre la Pasión de Nuestro Señor. Ambos habían nacido en Sajonia y en el mismo año. Johann tenía la sensación de que fuera de la música existía un lazo entre ellos e intentó en varias ocasiones encontrarse con Haendel, aunque jamás fue posible. En cierta ocasión se desplazó desde Cöethen hasta Halle pero llegó al anochecer, cuando Haendel ya había partido. Lo mismo ocurrió un par de veces más. Haendel era un músico suficientemente grande para reconocer la importancia de las obras de Sebastian, aunque la fama de éste quedaba limitada a Alemania, mientras que su nombre sonaba hasta en Italia e Inglaterra. Pero es que Haendel buscaba al público, viajaba mucho y ganó gran cantidad de dinero, mientras que Sebastian huía del ruido y del mundo y se dedicaba al trabajo tranquilo y silencioso en el seno de la familia.
  • El "Concierto para Orquesta", obra compuesta por Bela Bartok en 1.944 y estrenada en diciembre de ese mismo año se ha estado ejecutando y grabando erróneamente durante casi cuarenta años. Concretamente, el error estaba en la velocidad del segundo tiempo "Giuocco delle coppie".
    En 1.981, durante los ensayos para la grabación de esta obra y de la Suite de Danzas del mismo compositor (DECCA 9-40002), el recientemente fallecido Sir Georg Solti, ya había observado que el tempo indicado en la partitura, negra=74 era excesivamente lento pero él siempre ha sido muy escrupuloso en cuanto los tempi, sobre todo de B. Bartok, al que conoció muy directamente.
    Durante una pausa en los ensayos el intrumentista que tocaba el tambor se acercó al director y le dijo: "Maestro, mi parte indica 94 la negra". "¿Cómo, debe ser un error. Ninguna otra partitura indica esa velocidad". La única forma de comprobarlo era consultar el original. Solti logró una copia del manuscrito, por cortesía de la Library Of Congress de Washington. Con sorpresa pudo ver que no sólo viene la indicación de negra = 94 sino que se trata de un Allegro Scherzando en lugar del Allegretto Scherzando que figura en la partitura editada(Como aclaración diremos que todos los términos italianos que indican la velocidad de ejecución terminados en 'etto' son más lentos que sus correspondientes sin esta terminación). Además, Bartok había escrito en la cabecera "Presentando le coppie" (Presentando los pares de instrumentos) y no Guiocco delle copie (El juego de las parejas". Estas 20 pulsaciones por minuto de más cambian totalmente el caracter de la obra.
  • En 1.926 Igor Stravinsky escucha a su hijo de 10 años, Soulima, una pieza para piano de R. Schumann. Cuando termina la interpretación le dice: "tu profesor no sabe nada de Schumann. El debería enseñarte a tocar mis piezas. Yo te enseñaré a tocar a Schumann....". Esta anécdota continúa cuando compone duetos para piano para poder tocar con su hijo.
  • El entorno de trabajo de Stravinsky nos da idea de su genio. Trabajaba de nueve a doce todos los días de la semana. Su estudio estaba organizado rigurosamente: pianos, un escritorio con retratos de familia de de N. Rimsky-Korsakov, una mesa de trabajo con montones de papeles, plumas, tinteros, gomas de borrar, tijeras, un cronómetro, pegamento... y un diván para la siesta de la tarde. Es bien conocida su naturaleza hipocondríaca. No podía dormir sin una luz encendida fuera de su dormitorio ni trabajar si pensaba que alguien le estaba oyendo tocar. Se ponía tan nervioso al actuar en público que una vez se olvidó de las notas de su propia composición.Iba al médico en cada ciudad que visitaba y tomaba incesantemente pastillas qu él mismo se recetaba. En 1.934, poco después de que su hijo mayor, Theodore, tuviera que ser operado de apendicitis, Stravinsky se hizo extirpar su propio apéndice sano "como precaución". Y a continuación ordenó que hicieran lo mismo a sus otros tres hijos.
  • En la Pequeña Crónica de Ana Magdalena Bach hay una simpática anécdota referente a las enormes dotes de improvisación y lectura a primera vista de Johann Sebastian. El gran maestro había dado a entender en muchas ocasiones que todo buen músico debe interpretar a primera vista cualquier clase de música. Su colega de Weimar, el organista municipal Sr. Walther, meditaba la forma de tenderle una trampa, para después reirse los dos de la broma. Sebastián almorzaba algunas veces en casa de Walther y, una de ellas, mientras esperaban que les sirvieran la comida, Sebastian se dirigió al clave, vio allí una partitura y, naturalmente, se puso a descifrarla. Pero no había avanzado mucho cuando llegó a ciertas notas que le hicieron tropezar y, muy sorprendido (pues no estaba acostumbrado a tropezar ante ninguna música, por complicada que fuese), repitió la pieza desde el principio y tuvo que detenerse en el mismo punto. En alquel momento, el Sr. Walther, que había estado escuchando tras la puerta entreabierta, no pudo contener la risa. Sebastian se levantó de un salto y dijo, un poco avergonzado: "Aún no ha nacido el hombre capaz de tocarlo todo a primera vista. Este pasaje es imposible". En años posteriores contaba con frecuencia esta anécdota, para animar a discípulos tímidos.
  • La generosidad de Johann Sebastian Bach para con los otros músicos era sobradamente conocida. En cierta ocasión, estando en Erfurt, oyó hablar mal de J.L. Marchand, y contuvo las críticas con estas palabras: "Os voy a enseñar lo hermosas que son sus suites para clave, que tanto despreciáis". Se sentó al clavicordio y supo elegirlas y tocarlas con tanta delicadeza, que parecieron muy superiores a lo que realmente eran
  • Muzzio Clementi fue uno de los más famosos maestros de su tiempo. Field, Cramer, fueron discícupos suyos. Beethoven lo tuvo en gran estima como compositor de sonatas para piano. Incluso prescribía sus obras a su sobrino para la práctica diaria. En cambio, Mozart despreciaba como ejecutante y compositor a Clementi. Fue un pianista prodigio en Inglaterra, donde llegó con 14 años. Próximo a los 60 años abandonó la actuación pública y se dedico a la fabricación de pianos, también con gran éxito.
  • Nadie duda de que Lucciano Pavarotti es uno de los grandes tenores del siglo XX pero pocos conocían hasta hace poco tiempo (1.997) que !no sabe música!. Así como suena. Es incapaz de leer una partitura. "Ya soy demasiado viejo para aprender...", dijo en una entrevista, con su inseparable pañuelo blanco. Y cómo lo hace, preguntaréis. Pues tiene establecido un sistema de símbolos y líneas de colores ascendentes y descendentes que indican la evolución de la melodía, que le sirve como recordatorio a la hora de interpretar. Algo así como la notación pneumática del gregoriano
  • **fuente: fortunecity.com

NOTAS INTERESANTES SOBRE HAYDEN


SARAMORI
Hayden extraodinario compositor, músico de su época, sobre él se ha escrito, que estecompositor austriaco con Mozart y Beethoven, es el tercer gran representante del clasicismo vienés. Aunque no fue apreciado por la generación romántica, que lo consideraba excesivamente ligado a la tradición anterior, lo cierto es que sin su aportación la obra de los dos primeros, y tras ellos la de Schubert o Mendelssohn, nunca habría sido lo que fue. Y es que a Haydn, más que a ningún otro, se debe el definitivo establecimiento de formas como la sonata y de géneros como la sinfonía y el cuarteto de cuerda, que se mantuvieron vigentes sin apenas modificaciones hasta bien entrado el siglo XX.

Nacido en el seno de una humilde familia, el pequeño Joseph Haydn recibió sus primeras lecciones de su padre, quien, después de la jornada laboral, cantaba acompañándose al arpa. Dotado de una hermosa voz, en 1738 Haydn fue enviado a Hainburg, y dos años más tarde a Viena, donde ingresó en el coro de la catedral de San Esteban y tuvo oportunidad de perfeccionar sus conocimientos musicales.

Era el mayor de los dos hijos de un fabricante de ruedas.

Su hermano Michael Haydn, también fue compositor.

Después de breves estudios en la Catedral de San Esteban, en Viena, fue nombrado director musical del príncipe húngaro Pál Antal Esterházy y dedicó los siguientes 20 años a trabajar para esa familia, en Esterházy (Hungría), el lugar de veraneo de los príncipes.

Desde la década de 1780, su música comienza a conocerse fuera de Hungría, ya que el contrato le permitía venderla a editores.

Durante sus últimos años en Viena, Haydn comenzó a componer misas y grandes oratorios como La creación (1798) y Las estaciones (1801). El año 1761 se produciría un giro decisivo en la carrera del joven músico: fue entonces cuando los príncipes de Esterházy -primero Paul Anton y poco después, a la muerte de éste, su hermano Nikolaus- lo tomaron a su servicio. Haydn tenía a su disposición una de las mejores orquestas de Europa, para la que escribió la mayor parte de sus obras orquestales, operísticas y religiosas.

El fallecimiento en 1790 del príncipe Nikolaus y la decisión de su sucesor, Paul Anton, de disolver la orquesta de la corte motivó que Haydn, aun sin abandonar su cargo de maestro de capilla, instalara su residencia en Viena. Ese año, y por mediación del empresario Johann Peter Salomon, el músico realizó su primer viaje a Londres, al que siguió en 1794 un segundo. En la capital británica, además de dar a conocer sus doce últimas sinfonías, tuvo ocasión de escuchar los oratorios de Haendel, cuya impronta es perceptible en su propia aproximación al género con La Creación y Las estaciones.

Fallecido Paul Anton ese mismo año de 1794, el nuevo príncipe de Esterházy, Nikolaus, lo reclamó de nuevo a su servicio, y para él escribió sus seis últimas misas, entre las cuales destacan las conocidas como Misa Nelson y Misa María Teresa. Los últimos años de su existencia vivió en Viena, entre el reconocimiento y el respeto de todo el mundo musical.

Wikipedia nos agrega, que Haydn se casó en 1770, pero el matrimonio no se entendía y no tuvieron hijos. Tuvo por el contrario una larga relación sentimental con una cantante de los Esterházy, con la que, según algunos biógrafos, tuvo uno o varios hijos. Transcurrieron casi 30 años en los que Haydn trabajó en este cargo y en los que compuso un sinfín de obras. A lo largo de este tiempo su estilo fue desarrollándose y su popularidad fue creciendo. Con el tiempo llegó a componer tantas obras para su publicación como para los Esterházy. Obras tan conocidas actualmente como sus Sinfonías de Paris fueron compuestas en aquellos años. En 1781 Haydn estableció una estrecha amistad con Mozart, sobre cuyo trabajo había tenido alguna influencia en los años anteriores. Sintió una gran admiración por Mozart y por la maestría con la que había escrito sus recientes óperas y conciertos. Por su parte, Mozart se esforzaba en componer música de cámara que estuviese en su opinión a la altura de Haydn, a quien dedicó unos cuartetos de cuerda.

Un año después de la revolución francesa de 1789 que conmocionaba a toda Europa, en 1790, murió el patriarca de los Esterházy y su sucesor resultó ser un hombre sin interés por la música, que despidió a la orquesta y jubiló a Haydn. Con tal motivo aceptó la oferta de un empresario musical alemán para viajar a Inglaterra y dirigir sus nuevas sinfonías con una gran orquesta. Su estancia en ese país fue un gran éxito. Haydn alcanzó una amplia fama y tuvo considerables ingresos. En Inglaterra compuso también algunas de sus obras más sobresalientes, como las Sinfonías de Londres (entre ellas la Sinfonía nº 104 "Londres") y las Sinfonías Militares, el Cuarteto Reitero o el Rondo Gitano para trío con piano.

Habiendo considerado quedarse en Inglaterra, Haydn finalmente volvió a Viena, donde se hizo construir una gran casa, y decidió dedicarse a la composición de obras sacras. Escribió dos grandes obras, el Oratorio La Creación y el Oratorio Las Estaciones, así como seis Misas. También compuso los últimos nueve Cuartetos de cuerda. A partir de 1802 una enfermedad que había tenido anteriormente volvió a aparecer y se desarrolló hasta tal punto que ya no era capaz de componer, si bien en su mente las ideas de nuevas obras fluían con facilidad. A pesar de estar bien cuidado y no faltarle de nada, así como de tener amigos y ser un músico apreciado, Haydn debió pasar sus últimos años entristecido por no poder trabajar en su música.

Haydn murió a los 77 años de edad, mientras Viena era atacada por las tropas de Napoleón. Sus últimas palabras fueron las que dirigió a sus sirvientes, tranquilizándoles acerca de las bombas que caían en la vecindad.

Entre sus óperas están: Óperas El boticario (Lo speziale, 1768) L'infedeltà delusa (1773) L'incontro improvviso (1775) El mundo de la luna (Il mondo della luna, (1777) La vera costanza (1779) La isla desierta (L'isola disabitata, 1779) La fedeltà premiata (1780) Orlando paladino (1782) Armida (1783)

Música de cámara y para piano Trío baryton para viola y violonchelo n.º 63 Sonata n.º 52 para piano "Cuartetos rusos", seis cuartetos del op. 33 ,Seis cuartetos, op. 76 Dos cuartetos, op. 77, Seis tríos, op.100 para flauta, violín y violonchelo ,cuatro Londoner Tríos para 2 flautas y violonchello

CURIOSIDADES DE JEAN SIBELIUS


SARAMORI
Todo gran músico afonta en su vida momentos curiosos que a quienes les interesa saber sobre su tránsito en este corto viaje, no deja de llamarle la atención.
Muchos de esos momentos afortunadamente son recolectados por quienes han estado interesado en ellos. Así. sobre Jean Sibelius se tiene:
En 1902 Sibelius regresó a Finlandia, desde Berlín, y comenzó para él un periodo de vida desordenada y bohemia, dentro del círculo artístico Euterpe, entre cuyos miembros figuraban intelectuales de diversas disciplinas, gente liberal próxima a la élite suecoparlante de Helsinki. Por un lado, los enterpistas le abrieron a los movimientos europeos de vanguardia, pero aquel periodo tuvo su lado negativo. Sibelius bebía demasiado en esas tertulias, llegaba a casa tarde, gastaba más de la cuenta.
Su esposa Aino Järnefelt, que esperaba su cuarta hija, tuvo la paciencia de soportar momentos muy difíciles y le convenció que era mejor apartarse de la ciudad.
Así fue como en 1904, en una colina boscosa próxima a la pequeña ciudad de Järvenpää, los Sibelius construyeron la villa de Ainola, trasladándose a vivir allí en el otoño de aquel año. En la soledad de Ainola serían felices durante décadas, en comunión con la Naturaleza. Pero el aislamiento del artista fue muy grande y llegó un momento en que sintió que se repetía a sí mismo. Por otro lado, la música cambiaba a pasos agigantados y Sibelius se dió cuenta de la imposibilidad de renovar su estétiva y procedimientos para incorporarse a un lenguaje por el que sentía aversión, pues atentaba a la esencia misma de su mundo sinfónico. Razones más que suficientes para sumirse en drástico silencio a partir de 1930. Sabemos que durante el verano de 1929 había puesto fin a una Octava Sinfonía que, lamentablemente, destruyó. Algunos autores ven en su carácter dubitativo y en la propensión a la bebida, influencias negativas sobre la mente y autoestima del gran músico finés. Sin duda contribuyeron a la decisión de no escribir música nunca más, y así lo hizo durante el último cuarto de siglo de su vida.

Sibelius fue el principal compositor finés y uno de los autores sinfónicos más importantes del siglo XX. Su música se inspira en gran medida en la naturaleza y en las leyendas finesas, como el Kalevala. Aunque en sus composiciones no utiliza directamente músicas folclóricas, sí emplea patrones melódicos y rítmicos extraídos de la poesía y la música popular finlandesa. Una de sus obras más famosas, el poema sinfónico Finlandia (1899, revisada en 1900) fue prohibida en su momento por las autoridades rusas porque suscitaba un gran fervor patriótico entre la población.

Una de las principales características de Sibelius es el uso frecuente de motivos breves que se transforman de modo continuo, evolucionando finalmente hacia desarrollos melódicos completos. Destaca como compositor de sinfonías y poemas sinfónicos y es preciso ponderar su dominio del arte de la orquestación.
Sibelius, uno de los últimos exponentes del romanticismo musical del siglo XIX, se esforzaba por mantener la estructura formal siguiendo la huella de Johannes Brahms.
Una de las principales características de Sibelius es el uso frecuente de motivos breves que se transforman de modo continuo, evolucionando finalmente hacia desarrollos melódicos completos. Destaca como compositor de sinfonías y poemas sinfónicos y es preciso ponderar su dominio del arte de la orquestación. Sibelius, uno de los últimos exponentes del romanticismo musical del siglo XIX, se esforzaba por mantener la estructura formal siguiendo la huella de Johannes Brahms.

Su concepto de sinfonía complementaba al de Gustav Mahler, quien un día le confesó que para él componerlas era 'crear un mundo que debe abrazarlo todo'. En cambio para Sibelius lo importante era 'una lógica profunda que interconectase todos los motivos'. Por esta razón sus sinfonías tienden hacia la austeridad y la compresión de la forma, tendencia que se iba haciendo más pronunciada a medida que avanzaban los años. Sibelius condensó los dos primeros movimientos de la Sinfonía nº 5 en mi bemol mayor, opus 82 hasta dejarlos en uno sólo, y la estructura tradicional de cuatro tiempos de su Sinfonía nº 7 en do mayor, opus 105 la redujo a un sólo movimiento